El oro, por su coloración y características, fue siempre apreciado en toda la historia humana. Abalorios regios, en atuendos de monarcas, lo lucieron orgullosos y todo gracias a su hipnótico color y ductilidad para crear verdaderas joyas de diseño y forma caprichosas. Hoy, en la época de la inteligencia artificial, seguimos hechizados sin remedio. Anillos, …








