Ahí está el precio del anti-nada. Cuando el Presidente ganó las elecciones dijo que no cree en el anti. Que no hay ninguna duda o reserva frente a aquello. Que no le gusta ser anti. Bueno, entonces, se equivocó. Vino el pacto, el otro pacto y uno más. Los acuerdos legislativos, la entrega de espacios …











