Enero es el mes de los nuevos comienzos, de replantearnos metas y medir qué tan preparados estamos para los retos que vienen. En un mundo cada vez más conectado, decir “hablo inglés” parece casi una obligación, pero ¿realmente somos bilingües o sólo dominamos lo básico para salir del paso?
Hablar un segundo idioma va mucho más allá de memorizar vocabulario. Implica comprender, pensar y comunicarse con naturalidad en situaciones reales. Por eso, desde el Centro Ecuatoriano Norteamericano (CEN), su directora general, Deborah Chiriboga High, propone un checklist práctico para que cualquier persona pueda evaluar con honestidad su nivel de dominio del inglés y empezar el año con claridad.
El checklist que revela tu verdadero dominio del inglés
1. Entiendes películas y series en inglés sin subtítulos: comprender contenido audiovisual sin apoyo en español demuestra que tu oído reconoce distintos acentos, ritmos de habla y expresiones informales. No se trata solo de entender palabras sueltas, sino de seguir la historia, captar el humor, las emociones y los detalles implícitos del idioma.
2. Mantienes conversaciones fluidas en inglés: un dominio real del idioma se evidencia cuando puedes participar activamente en una conversación, responder sin largas pausas, reformular ideas, expresar acuerdos o desacuerdos y mantener el intercambio sin que la comunicación se vuelva forzada o limitada.
3. Piensas en inglés sin traducir mentalmente: cuando dejas de traducir del español al inglés en tu mente, el idioma empieza a convertirse en una herramienta natural. Esto indica que has interiorizado estructuras gramaticales y vocabulario, permitiéndote reaccionar con mayor rapidez y precisión.
4. Escribes con claridad y coherencia en diferentes contextos: desde correos electrónicos hasta mensajes más informales, escribir en inglés implica saber adaptar el tono, organizar ideas y usar expresiones propias del idioma, sin depender de traducciones literales que suelen sonar poco naturales.
5. Te desenvuelves con seguridad en situaciones reales: viajar, presentar un proyecto, participar en una reunión o resolver un problema cotidiano en inglés requiere más que conocimiento teórico. Implica confianza, comprensión cultural y la capacidad de usar el idioma como una herramienta práctica.
Para la representante, este tipo de autoevaluación es fundamental para avanzar con objetivos claros:
Si al revisar este checklist identificas áreas por fortalecer, es una señal positiva, reconocerlo es el primer paso para avanzar. Iniciar el año con una evaluación honesta permite trazar un camino de aprendizaje más efectivo y convertir el inglés en una verdadera herramienta de crecimiento.












