De un tiempo acá la incertidumbre encontró cobijo en nuestras conciencias hasta convertirlo en morada; la seguridad y la certeza pusieron pies en polvorosa. Con este telón de fondo nos aproximamos al domingo 13 de abril, día en el que daremos nuestro voto por la persona idónea para Presidente de Ecuador.
Les cuento que me preparé para EL DEBATE entre Luisa y Daniel. Me puse cómodo en mi pequeño estudio, tuve a mi alcance un cuaderno y un esfero, traté de sosegar mi conciencia para llegar sereno y libre de prejuicios a las ocho de la noche del domingo pasado, día y hora escogidos por el TSE.
En los renglones que siguen comparto con ustedes un somero análisis de lo sucedido. El debate en cuestión dejó mucha tela por cortar. Espero de los peritos explicaciones de lo sucedido y sus posibles consecuencias.
1.A pesar de mi edad resistí la gimnasia mental que exigía la esencia misma del debate, creado por el TSE. Durante dos horas fui espectador de un ping-pong verbal propicio para todo menos para comunicar el plan de gobierno de los candidatos.
2. ¿Qué pretendió el TSE con este programa? Es la incógnita que me perturba. ¿Se trató de crear un ambiente para que la reflexión no tenga suficiente tiempo para explicar conceptos o, quizá, crear un espacio para que se revelen intimidades imposibles de ser explicadas? Menciono esto porque en un remoto pasado, también yo tuve en mis manos un micrófono y debí, entonces, pronunciar frases que marcaron historia y forjaron caracteres. Un cerebro normal requiere condiciones propicias para su correcto funcionamiento.
Quienes crearon el formato del debate en mención nos deben una explicación. Necesitamos conocer sus expectativas. Los miembros del TSE se deben al país, no pueden hacer lo que les da la gana, peor aún, diseñar un formato que no sea un instrumento válido para llegar a conocer los planes de gobierno de los candidatos y su versación al respecto. La agilidad mental aflora cuando el cerebro está acostumbrado a reflexionar y sabe cómo abordar la verdad, cómo entender las circunstancias.
3.Saber que la candidata Luisa González reconoce el gobierno de Maduro y, por ende, todo lo actuado por él, es conocer hacia donde ella se dirige. La lengua lastima o sana, poco o mucho, acorde con su tamaño. (O)