Si lo logra será uno de los más grandes presidentes de EEUU. Trump demuestra que es un ejecutivo de armas tomar y que sus decisiones, diría que temerarias, las toma incontrovertibles y drásticas, con las que se juega, nada más y nada menos que la paz mundial, pues algunas potencias mundiales, no les gusta nada tener que declinar hegemonías y suspender inmensos negocios, en los cuales el régimen dictatorial de Maduro, era carta sustancial y beneficiosa para sus fines legales y turbios también.
Es el momento de continuar limpiando bodegas de donde parte a EEUU el más pernicioso veneno destructivo para la juventud norteamericana, las drogas, bodegas inmensas como Colombia cuyo principal producto de exportación es la cocaína, produciendo en cantidades inmensas y colocándolas en territorios confabulados para el expendio, como son Cuba y lastimosamente Ecuador, de donde parte directa, como fueron las pativalijas que cómodas viajaban en primera clase en el avión presidencial o camuflada en contenedores contaminados de banano y exportaciones, acción fácil en aduana gracias al narco dinero que todo lo puede y la vista gorda impera.
Con acción quirúrgica de la captura del insolente Maduro y su diminuta adlátere, su mujer, se descubren fácilmente contactos internacionales ocultos en los regímenes de izquierda, pues en breve se sabe ya y con certeza que nuestro infeliz prófugo y su camarilla, toda en diáspora en países protectores, con acciones claras como incorporar carteles internacionales de la droga a la vida de impunidad y con tablas de drogas y más, allanó el camino para seguir en el tren de la droga. Zapatero es ya vinculado en España y desde luego la infeliz Cuba, es camino seguro para llegar a Florida con el polvo blanco, incluso en barcas pequeñas que están siendo borradas con misiles. México y Nicaragua no fallan en la lista y son parte importante de todo este enorme negocio trasnacional, de tal manera y sin claudicar, Trump tiene que limpiar bodegas y caletas vitales para el negocio ilícito y sin lugar a dudas, salvará muchos jóvenes norteamericanos, presa fácil del alcaloide.
Las fichas están en el tablero mundial y si no se aprovecha la coyuntura que grandes potencias no están con mayor gana de entrar en conflictos bélicos mundiales, terminar con este cáncer de una buena vez. Ecuador, mi bello e insignificante país, ganaría mucho si dejara de ser violento y con mayores asesinatos y sicariatos de la historia. Ahora vamos a liberar a Cuba y Colombia, es lo que viene y es de esperar. (O)









