A poco menos de dos meses del estreno internacional del Deportivo Cuenca en la Copa Sudamericana, el estadio Alejandro Serrano Aguilar vive jornadas intensas de trabajo. La prioridad está puesta en la renovación total del sistema de iluminación. Esta intervención es clave para que el escenario esté habilitado para el partido del próximo 4 de marzo, a las 21:00, frente a Libertad.
Durante un recorrido por el estadio, Diario El Mercurio constató los avances en varias áreas del escenario deportivo. Actualmente se ejecutan obras en graderíos, baños, cancha, cableado eléctrico y en las torres de las luminarias.
Los trabajos están a cargo de la Empresa Pública Municipal de Desarrollo Económico (EDEC). Además, cuentan con la coordinación del Municipio de Cuenca y el mecanismo de incentivo tributario, con apoyo de la empresa privada.
Dominique Baquero, gerente de la EDEC, explicó a El Mercurio que el cambio de luminarias se ejecuta contra el tiempo. Esto se debe a que se confirmó que Deportivo Cuenca disputará el torneo internacional como local. El proyecto contempla la sustitución total del sistema actual, considerado obsoleto. Se reemplazará por luminarias de última tecnología que cumplan con los estándares de la Conmebol.
Actualmente se retiran las antiguas paletas y focos de las torres. Al mismo tiempo, se realizan trabajos de reforzamiento estructural, limpieza de zonas oxidadas, soldaduras y cambio de pernos. Esto se hace para soportar el nuevo equipamiento. En total, el estadio pasará de 35 luminarias por torre a 210 en conjunto, con un nivel de iluminación cercano a los 1.500 lúmenes. Superará así el mínimo requerido.
Aprobación de estudios
Baquero detalló que ya se cuenta con la aprobación de los estudios lumínicos y eléctricos por parte de universidades y de la Empresa Eléctrica Centrosur. Además, cada torre contará con transformadores y generadores propios, lo que permitirá un suministro independiente ante eventuales cortes o fluctuaciones de voltaje.
Uno de los puntos clave para cumplir con los plazos será la logística de importación. La gerente señaló que se analiza, junto a la empresa privada, la llegada de las luminarias por vía aérea, lo que permitiría acortar tiempos. Luego vendrán procesos técnicos como desaduanización, calibración y orientación precisa de cada foco para garantizar una iluminación uniforme sobre la cancha.
Aunque el cronograma original del proyecto se extiende hasta abril, Baquero aclaró que se realizan gestiones para acelerar los procesos. Esto se hace sin comprometer la calidad ni emitir fechas oficiales. “Lo ideal sería que el Deportivo Cuenca pueda jugar en su casa, pero estamos sujetos a los tiempos técnicos”, puntualizó.
Galería de los trabajos en el estadio





Mejoras integrales en el estadio
Más allá de la iluminación, la intervención en el Alejandro Serrano Aguilar es integral. Según informó la EDEC, la colocación de sillas en los graderíos alcanza el 95 %. Además, los baños están prácticamente concluidos. La cancha, que se encontraba en condiciones críticas meses atrás, hoy presenta un avance del 90 %. Esto se debe al mantenimiento profundo iniciado el pasado 22 de diciembre.
Este proceso, que dura cerca de 30 días, incluye nivelación, fertilización, aireación y cuidados especializados, con una inversión aproximada de 30 mil dólares. La expectativa es que el campo de juego llegue al 100 % de sus condiciones óptimas para el inicio de la temporada.
Durante el recorrido realizado por este medio de comunicación también se observaron trabajos en el sistema hidrosanitario. Además, se instaló una nueva cisterna, se realizó canalización eléctrica y adecuaciones internas. Estas permitirán cumplir con las exigencias de torneos internacionales.
Paralelamente, la EDEC impulsa una consultoría estructural para evaluar el reforzamiento de las torres. También estudian la posibilidad de colocar un techo perimetral en los graderíos, además de reforzar la cubierta actual de palco y tribuna. Este estudio será entregado a finales de enero y permitirá conocer los costos de una eventual ejecución futura. La misma dependería de nuevos incentivos tributarios y apoyo del sector privado.
Baquero aclaró que esta obra no constituye una promesa, sino una planificación técnica que permitirá tomar decisiones responsables a mediano plazo. (D)












