“Vacunas” con créditos

Totoracocha, el barrio urbano más grande de Cuenca, a donde llegan habitúes de otros lados, no solo de la ciudad, sino de otras provincias, sufre las consecuencias de la inseguridad.

Una de ellas es la proliferación de prestamistas, chulqueros en el argot popular, a cuya práctica ilegal y extorsiva se la conoce como “gota a gota”.

Estos prestamistas, por lo general de otra nacionalidad, ofrecen dinero a altos intereses, los cobran a diario o semanalmente; en algunos casos, según ha trascendido, se niegan a cobrar el capital. Así, se aseguran el “desangre” de sus víctimas.

Si no les pagan viene la amenaza. Puede terminar en golpizas y hasta en la muerte. 

Hasta se dan la facilidad de dejar tarjetas de presentación en las puertas de las viviendas, de comercios, de talleres, ofreciendo los préstamos, sin importar el monto, pero sí de atrapar incautos.

Según la Policía, esos préstamos provienen del lavado de dinero, una práctica muy extendida en el Ecuador, ahora con mayor fuerza dada la proliferación del narcotráfico.

En el caso de Cuenca, comenzó en El Arenal, donde confluyen centenares de comerciantes de toda capacidad económica, pero de necesidades también.

Para la Policía, ese tipo de extorsión se ha  extendido a Totoracocha. Aquí realiza operativos para tratar de encontrar indicios o dar con el paradero de los involucrados en el hecho delictivo.

Posiblemente no solo sea en El Arenal, ahora en Totoracoccha, sino en cuantos otros sectores más de Cuenca, donde esos “prestamistas” siembran el terror, escondidos  en buen semblante, dadivosos, y con una capacidad de convencimiento envidiable. 

Urge prevenir. La ciudadanía debe hacerlo, comenzando por darse cuenta del daño que se autoinflige si acepta esos “préstamos”, denunciando a la Policía. Si necesita dinero, para eso están los bancos y las cooperativas de ahorro y crédito.

REM

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REDACCION EL MERCURIO
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