Refundar la justicia

            Al paso por el que vamos, todo es inútil e infructífero. Hay que ser serios. Es turno de rediseñar y reconfigurar. Refundar al Poder Judicial.

Las razones, varias. La sociedad ecuatoriana ya no es la del 2010. Ni la del año pasado. Los retos de las instituciones democráticas y republicanas —hoy— ante la criminalidad, el narcotráfico y los delitos transnacionales son gigantes y requieren repensar el sistema. Necesitan respuestas de Estado. Ya no blandengues.

En la Italia de los años noventa colapsó el sistema judicial, penetrado por corrupción estructural, conocido como “Tangentopoli”. Sobornos sistemáticos, financiamiento ilegal en todos los niveles de gobierno, redes oscuras en ministerios, parlamento, gobiernos locales y tribunales de justicia. Jueces —complacientes— entregados a un sistema subterráneo. El camino en aquel momento fue reconfigurar el sistema con un nuevo Consejo Superior de la Magistratura, investigaciones internas, jubilaciones forzadas, sanciones, separación de jueces comprometidos, desaparición de la vieja clase política y una arquitectura penal anticorrupción. Así nació la llamada Segunda República Italiana.

Ecuador debe asumir el reto de refundar la justicia. No tiene sentido mantener un andamiaje permeado por corruptos. Habrá que contar con los buenos jueces, fiscales y servidores (que son minoría) y dejar a los demás fuera. Hay que desaparecer el Consejo de la Judicatura o darle una conformación similar al Conseil Supérieur de la Magistrature francés, conformado por salas de jueces y salas de fiscales, con alguna modificación —a la ecuatoriana— para que no ingrese el gobierno de turno. O pensar en el sistema portugués, que se integra por pares de jueces. Además, contar con las Facultadesd de Derecho.

Las reformas son parches y no solucionarán nada. El país debe afrontar la urgencia de conformar una comisión seria y proba que refunde el Poder Judicial. Sí. No como un accidente para encontrar vías, sino como una propuesta de país a diseñar, mostrar y legitimar desde ya. Con altos perfiles y no con bajos impulsos. Con decisiones y no con ambiciones. Con mirada de Patria y no de metro cuadrado. Mejor sin gafas. Ya no hay otro camino.

¿Cuándo empezar? Ahora. (O)

@jchalco

Dr. José Chalco

Dr. José Chalco

Doctor Ph.D. en Derecho, Magister en Derecho Constitucional. Abogado de los Tribunales de Justicia de la República. Profesor Titular de Derecho Constitucional en la Universidad del Azuay. Profesor de posgrado.
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