Reconstruír a Venezuela

Venezuela está viviendo la tragedia de ser un país enfrentado y convulsionado por temas que resultan insoslayables para un importante porcentaje de la ciudadanía: inseguridad, narcotráfico, desabastecimiento y corrupción. El problema más preocupante es que esta lamentable situación se está volviendo un mal precedente.

 a adonde conducen procesos como el de la revolución bolivariana.

Satanizado o idolatrado en igual medida, Hugo Chávez era un líder nacionalista y populista con una gran personalidad. Su gobierno era un régimen político híbrido, ni completamente democrático ni abiertamente tirano, con mucha astucia combinaba elecciones periódicas con una concentración cada vez mayor del poder autocrático basado en el control del sistema de justicia y en la manipulación del juego electoral. Llamó a su movimiento: Revolución Bolivariana y lo cubrió con una vaga aureola ideológica, etiquetada como socialismo del siglo XXI.

El legado material y moral de Chávez es aún más lúgubre. Generó resentimientos con sus discursos incendiarios, y aprovechó antagonismos que hoy se han convertido en verdaderos demonios incontrolables sin su presencia al timón, en el país de Bolívar. 

Nicolás Maduro, sucesor de Chávez, evidenció una ineptitud para administrar el legado económico y político del chavismo, que ha llevado a Venezuela a una situación de colapso, se le debería llamar con sobra de merecimientos: el SEPULTURERO DE VENEZUELA.

La captura de Nicolás Maduro la madrugada del 3 de enero, sorprendió al mundo. La comunidad internacional se ha pronunciado al respecto, y también los venezolanos dentro y fuera de su país.

Aún con el sátrapa de Maduro encarcelado en los EEUU, el régimen chavista se mantiene. Los hermanos Rodríguez que encabezan el ejecutivo y legislativo, se disputan el poder con el tándem Cabello-Padrino, que controlan las fuerzas de seguridad

Nuestros hermanos venezolanos continúan viviendo bajo el manto de una falsa democracia, cotidianamente se engrosan las filas de los hijos de la infelicidad bolivariana, los que se han convertido en autómatas manipulados por burócratas invisibles y todopoderosos, que desde las penumbras de sus despachos toman las decisiones más importantes sobre sus vidas y destinos.

Hoy el desafío es RECONSTRUÍR A VENEZUELA y en esa tarea la misma comunidad local e internacional tiene un enorme compromiso. 

Venezuela merece recuperar la democracia y la paz. Es imperativo que la comunidad internacional que tanto lo reclamaba no deje solo al país bolivariano.

Debemos saber que un solo ser humano, justo, valiente y pacifico produce más aflicción al diablo que un millón de creyentes ciegos. (O)

Dr. Hernán Abad

Dr. Hernán Abad

Médico Neumólogo, Postgrado Universidad de Chile. Socio fundador Academia Ecuatoriana de Literatura Moderna e Historia. Miembro activo del Club de Leones de Cuenca.
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