Ecuador adquirió 4.000 millones de dólares de bonos de deuda externa nueva, con estos fondos sacó del mercado internacional 2.500 millones de dólares de los bonos 2030 y 500 millones de los bonos 2035, es decir, recompró su deuda y se ahorró dinero, según las autoridades.
Sariha Moya, ministra de Economía y Finanzas, calificó a la operación como un éxito, porque le dejó al país un saldo de 1.000 millones de dólares que le servirán para inversión pública, pero, sobre todo, porque le significó un ahorro de 416 millones de dólares.
“Se logró retirar 698 millones de dólares de ahorro para este año, en este ejercicio fiscal nos estaríamos ahorrando 416 millones, eso es lo que la republica se ahorra al cierre de la operación”, recalcó Miguel Hernández, subsecretario de Financiamiento Público.
Con esta transacción, señaló Moya, la necesidad de financiamiento de Ecuador, por lo menos en el 2026, está cubierta, es decir, no se adquirirá más deuda externa, aunque no se descarta la emisión de deuda interna.
Una de las preocupaciones más grandes del país y de los mercados internacionales era que Ecuador no pudiera cumplir con los pagos de deuda externa en el 2026.
Con la recompra de bonos, el servicio de la deuda en el 2026 se redujo, es decir, el monto que el país deberá pagar por intereses y capital este año, que bordeaba los 4.000 millones de dólares; la reducción es de 698 millones de dólares.
“Lo importante es que nuestro servicio de deuda es muy manejable para los siguientes cinco años, es decir que los inversionistas van a estar listos para financiar en el momento en que Ecuador lo requiera”, afirmó Moya.
Adicionalmente, la operación con los bonos del Estado, afirmó la ministra, mejoró la confianza que el mercado internacional tiene sobre Ecuador, por lo que el Riesgo País bajó a 413 puntos, el nivel más bajo desde el 2028; se espera que hasta finales de año baje entre 50 y 100 puntos más.












