La detención preventiva impuesta al Alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez y a sus dos hermanos, en atención a los delitos por corrupción y delincuencia organizada, relacionada con lavado de activos y defraudación tributaria, ha conmocionado a la ciudad de Guayaquil y al país entero.
Al momento de la detención, el Alcalde no portaba grillete electrónico dispuesto a usarlo en el proceso penal denominado Triple A, aún en etapa de juicio, por comercialización ilegal de hidrocarburos en zona de frontera. Se investiga un entramado societario, altamente complicado, por corrupción de funcionarios y evasión del control de instituciones estatales, en relación a dicha comercialización.
El caso Goleada se entiende como un presunto delito de delincuencia organizada por lavado de activos y defraudación tributaria. Muy censurable que el Alcalde de la ciudad más grande del Ecuador presente este panorama tan preocupante y deje a Guayaquil en una situación de tanta inseguridad y desconcierto.
¡Formulamos votos porque el Puerto de Guayaquil logré estabilizar el funcionamiento y desarrollo de su entidad municipal, que no habría podido esperar una administración de tanta irregularidad y abuso de poder! (O)









