SEPA: 65 años de vida

La vida es un soplo, el tiempo corre vertiginoso, por eso debemos recordar y valorar cuanto sacrificio, abnegación y solidaridad por los niños, demostraron un puñado de médicos, que el 3 de febrero de 1961 pusieron los cimientos de la naciente Sociedad de Pediatría del Azuay, que acaba de cumplir 65 años , celebrando un  grato y ameno programa, en el que se destacó el lanzamiento del libro “Huellas Indelebles” (relatos de la pediatría comarcana), escrito por los socios Hugo Calle G. y Francisco Chérrez T., además del reconocimiento a sus afiliados.  Perdón si olvido algún nombre, pero va mi gratitud y mi homenaje sincero a los verdaderos pioneros de la pediatría en el Azuay, Doctores Miguel Tenorio, Arturo Landívar, Nicolás Ramírez, Alberto Alvarado, Hugo Huiracocha, Carlos Berrezueta, Jaime Astudillo, Octaviano Palacios y Magdalena Molina. Posterior a ellos llegaron a la ciudad otros connotados pediatras, realizando su especialidad en el exterior, me refiero a los doctores Jorge Montalvo (que fue también el precursor de la neonatología, en nuestro medio), César Martínez, Enrique Rodas, Moisés Arteaga, Agustín Cueva y Edmundo Jaramillo, todos quienes, siguiendo los pasos de sus antecesores, solidificaron estos cimientos, dando lustre y prestigio a esta acreditada Sociedad médica. A partir de los años 80, se reanima este gremio con sangre nueva y valiosa, cuyos integrantes toman a cargo las diferentes directivas, trabajando con mística, unidad y transparencia. Su permanente actividad científica, académica y gremial, ha logrado los éxitos esperados, por lo que, sin temor a equivocarme, puedo afirmar que esta Entidad sigue brillando con luz propia, no solo a nivel local y nacional, siendo también  reconocida en Latinoamérica. Auguro que, cumpliendo su misión y su visión, ésta y las siguientes directivas, sigan trabajando sin afán de figuración, más bien con dedicación y honorabilidad, por y para los niños, a los cuales nos debemos y son la razón de nuestra especialidad. Que jamás a ningún colega se le pase por la mente la proterva idea de enriquecerse a costa del dolor de los niños y de sus atribulados padres, porque esto sería una falta muy grave a su conciencia y al Juramento Hipocrático, que nos abrió las puertas para ejercer esta sagrada profesión. ¡Que estas huellas trazadas por nuestros antecesores realmente sean indelebles y que nunca se borren! (O)

Dr. Francisco Chérrez

Dr. Francisco Chérrez

Médico Pediatra. Expresidente de la Sociedad de Pediatría del Azuay. Expresidente de la Federación ecuatoriana de Pediatría. Exjefe de Residentes del Hospital Vicente Corral Moscoso. Autor de libros.