La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), detonó una ola de violencia que afecta al menos a 21 estados mexicanos, con bloqueos de carreteras, incendios de vehículos, ataques a comercios y suspensión de actividades públicas.
Operativo militar y caída de “El Mencho”
El Ejército mexicano ejecutó un operativo en Tapalpa, Jalisco, donde “El Mencho”, de 59 años, resultó herido y murió mientras era trasladado vía aérea a Ciudad de México.
En la acción fallecieron varios presuntos miembros del CJNG, se detuvo a dos y se aseguró armamento de alto poder, incluidos lanzacohetes.
Violencia replicada en distintas regiones
Tras la noticia, células criminales desataron ataques coordinados en carreteras y ciudades:
- Bloqueos e incendios en Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Tamaulipas.
- Incidentes y cierres viales en Nayarit, Colima y Puebla, con patrullajes reforzados.
- Aeropuertos de Guadalajara y Puerto Vallarta suspendieron operaciones por seguridad.
Las autoridades pidieron a la población permanecer en casa y extremar precauciones.
Reacciones oficiales y sociales
- La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a la calma y aseguró coordinación total entre fuerzas federales y estatales.
- La Iglesia de México exhortó a la serenidad ante el clima de miedo.
- Redes sociales reflejan testimonios de civiles que se resguardaron tras ver vehículos incendiados y amenazas directas a negocios y personas.
Impacto en la vida cotidiana y eventos
- Escuelas y actividades públicas suspendidas en Jalisco, especialmente en Guadalajara, Puerto Vallarta y Zapopan.
- Eventos masivos y partidos deportivos cancelados por riesgo de violencia.
- El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió alertas de quedarse en casa para ciudadanos estadounidenses en zonas afectadas.
Contexto del CJNG y repercusiones
“El Mencho” era uno de los criminales más buscados del mundo, con recompensa de 15 millones de dólares por su captura.
Bajo su mando, el CJNG consolidó rutas de tráfico de fentanilo y otras drogas, y fue catalogado como organización terrorista por Estados Unidos.
Expertos en seguridad advierten que la caída de un capo no garantiza pacificación inmediata: podrían producirse luchas internas, fragmentación del cartel y más violencia territorial.










