El 6 de marzo del 2026 a las 10:00 el personal diplomático que laboraba en la Embajada de Cuba en Ecuador abandonó el país, se fueron en total 21 funcionarios, incluido el embajador Basilio Gutiérrez García, quien previamente fue declarado persona non grata por el Gobierno ecuatoriano.
Desde Cuba, el presidente de este país, Miguel Díaz-Canel, calificó a la decisión de las autoridades ecuatorianas, de expulsar a toda la misión diplomática de su país, de “injustificada, hostil e inamistosa«.
“Esta acción sin precedente daña las históricas relaciones de amistad y cooperación entre nuestros pueblos”, aseguró el mandatario cubano, aunque no anunció, como tampoco lo ha hecho el presidente Daniel Noboa, que las relaciones diplomáticas se hayan roto entre los dos países.
Sin embargo, Noboa resolvió, a través del Decreto Ejecutivo 317, dar por terminadas las funciones de José María Borja, quien se desempeñaba como embajador de Ecuador en Cuba.
Van cinco países distanciados
En los 28 meses del Gobierno de Daniel Noboa ha generado conflictos diplomáticos y comerciales con cinco países, el primero fue México, cuya Embajada en Quito fue vulnerada el 5 de abril del 2024, de donde se extrajo al exvicepresidente Jorge Glas.
Desde entonces el Gobierno del país centroamericano rompió relaciones con Ecuador y presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya (Países Bajos).
En solidaridad con México, los gobiernos de Venezuela y Nicaragua anunciaron la ruptura de relaciones diplomáticas con Ecuador y cerraron sus sedes diplomáticas en territorio ecuatoriano.
Aunque las relaciones diplomáticas todavía no se han visto afectadas, Ecuador también se distanció de Colombia, esta vez en el plano comercial, al imponerle desde el 1 de febrero pasado un arancel a sus productos, el cual se elevó al 50 % desde el 1 de marzo.
Por último, Daniel Noboa expulsó al embajador cubano y a los 20 funcionarios de la Embajada de este país en Quito; quienes dejaron el país, no sin antes anunciar que incluso el edificio que la sede diplomática usó durante décadas será desocupado.
Decisión sin explicación
Basado en el artículo 9 de la Convención de Viena, el Gobierno ecuatoriano señaló que su decisión de expulsar a la misión diplomática cubana no amerita ninguna explicación, por lo cual, no la ha dado.
Solo Lucía Jaramillo, asambleísta oficialista, señaló que existirían “indicios” de que desde la Embajada de Cuba en Quito se habría desarrollado espionaje político, para “encubrir a la Revolución Ciudadana”, sobre esta declaración no se pronunció ningún ministerio al que se le consultó.
Aunque efectivamente la decisión de no dar explicaciones a Cuba es legal, para Santiago Carranco, analista en temas internacionales, se debe recalcar que Ecuador vive en una democracia, en donde los procesos tienen que estar justificados, por lo tanto, a quien sí tiene que dar explicaciones es al pueblo ecuatoriano.
“Cada vez que Ecuador toma estas decisiones injustificadas en política exterior, pierde credibilidad frente al mundo; luego nos preguntamos por qué tenemos tan poca inversión y turismo, por qué no nos invitan a ciertos foros, es por esto; lo cual termina afectando al pueblo, al que sí le debe una explicación”, afirmó el experto.
Siguiendo los pasos de Trump
Desde febrero pasado el Gobierno de Donald Trump ha desarrollado una serie de acciones en contra del Régimen cubano, con el objetivo, según ha dicho, de realizar una “toma de control amistosa” de la isla; la medida que más ha afectado al país caribeño es el bloqueo de la entrega de petróleo, que ha desencadenado en apagones masivos y prolongados.
Para el analista Santiago Carranco, no es una coincidencia que la misma semana en la que el presidente Daniel Noboa se reunirá con Donald Trump en Miami, se haya decidido expulsar a la misión diplomática cubana, con el objetivo claro congratularse con Estados Unidos.
“La política exterior no se puede tomar a la ligera, nos ponemos alinear con Estados Unidos, pero bajo una metodología, no imitándole en todo, porque Estados Unidos se cree un dóberman, que es un dóberman, porque mueve un gran mercado, con el que puede imponer; Ecuador se cree un dóberman, pero, es un chihuahua”, afirmó el experto.
Para el diplomático Fernando Yépez, la actitud del Gobierno ecuatoriano en contra de Cuba es una muestra más del “servilismo” a Estados Unidos, por el cual no importa traicionar una historia de amistad, cooperación y solidaridad con Cuba que por casi 50 años se mantuvo inalterable.






