Durante un operativo ejecutado por la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), se clausuraron dos farmacias ubicadas en la parroquia Quingeo y en el sector Lazareto, tras detectarse graves irregularidades sanitarias.
Los funcionarios encontraron más de 1.000 productos caducados, entre ellos medicamentos (incluidos antibióticos), dispositivos médicos, suplementos alimenticios y cosméticos, además de artículos sin registro sanitario.
En el establecimiento ubicado en Lazareto se identificó incluso la venta de muestras médicas, cuya comercialización está expresamente prohibida. Asimismo, se detectaron dos lotes de preservativos reportados como robados, lo que podría constituir un delito.
También se evidenció la presencia de medicamentos, cosméticos, pañales y otros productos con fechas de caducidad borradas o alteradas, lo que impide verificar su seguridad.
Arcsa advierte que el consumo o uso de productos caducados puede generar efectos adversos importantes. En el caso de los medicamentos, su ingesta puede provocar la pérdida de eficacia terapéutica, lo que agrava enfermedades o retrasa su tratamiento.
Finalmente, la entidad recomienda a la ciudadanía verificar siempre la fecha de caducidad, adquirir productos únicamente en establecimientos autorizados y evitar el consumo de artículos cuya fecha esté alterada, borrada o no sea visible.
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