La Política es la ciencia y arte de gobernar, cumpliendo con las obligaciones que beneficien al pueblo. Hace relación a las actividades, decisiones y procesos mediante los cuales se organiza y dirige una sociedad. Incluye la distribución de poder, el tomar decisiones de interés público y las importantes relaciones entre gobiernos, ciudadanos y grupos de interés. El Político debe estar muy bien formado; con su moral, educación, ideología política cierta, formación académica y con un profundo conocimiento y comprensión de la realidad social, económica y cultural. Así es de esperar que las decisiones por él tomadas, sean responsables, transparentes y efectivas. El sólo tener poder, permite el cometimiento de errores.
Aristóteles se refirió a la Democracia o gobierno del pueblo y a otras formas de gobierno, como la monarquía, la aristocracia. Así como consideraciones de la tiranía o la oligarquía, asunto que aún está vigente.
El mundo actual, está revestido de una actividad política grotesca, con superpoderes que laceran a los pueblos, rompiendo el respeto y la observación de los elemental, sin honestidad y con un gran norte en lo económico, siendo este el verdadero interés de muchos “políticos”, en medio de escándalos y pleitos, que obstruyen el desarrollo de la sociedad, generan miseria moral, hambre y subdesarrollo, inobservancia de la satisfacción de las elementales necesidades del pueblo; como estudio, trabajo, salud, vialidad, seguridad y crecimiento de los factores que permiten el desarrollo de las sociedades a las cuales dicen servir.
Tanto desprestigio existe en la política, que apreciamos el distanciamiento de mucha gente de bien actuar, por evitar contaminarse de la degradación a la cual se ha llegado. Vemos asuntos fatuos, bailes, ofertas, falacias, impreparación que permite no sólo a cualquiera acceder, sino que muchos de los que llegan, realizan papelones que castigan la otrora respetada política, porque hay que saber desde vestirse con autorrespeto y no presentarse como vulgar, y dedicarse a trabajar con ahínco y eficacia, para con el aporte de la población, de la burocracia y del correcto direccionamiento de la política, se alcancen mejores derroteros de una población angustiada por la desesperanza y la crisis en muchos aspectos que golpea día a día a las mayorías. (O)






