La Fiscalía de Colombia anunció el martes 12 de mayo de 2026 que no suspenderá las órdenes de captura del jefe del mayor cartel narco de Colombia y 28 de sus miembros tras un pedido del gobierno del presidente Gustavo Petro, que negocia la paz con el grupo.
A finales de abril, la administración del izquierdista pidió a la fiscalía suspender las órdenes de arresto e incluyó en la lista de beneficiados a Jobanis de Jesús Ávila, alias «Chiquito Malo», jefe máximo del Clan del Golfo, una organización clasificada como terrorista por Washington.
Desde hace ocho meses, el Clan negocia en Catar su desarme, bajo la política de «paz total» de Petro, que busca desmovilizar a todos los grupos armados del país mediante el diálogo.
Pero a tres meses de dejar el poder, esa política muestra escasos avances.
La Fiscalía aseguró el martes en un comunicado que no accedería a interrumpir las órdenes de detención hasta no tener «información suficiente y verificable» sobre si se cumplen los «requisitos legales sobre el estado avanzado del proceso de paz».
El ente insistió en que «Chiquito Malo» tiene una orden de extradición vigente hacia Estados Unidos que fue aprobada por una corte colombiana. El ejecutivo debe dar el visto bueno final para ejecutarla.
Petro aseguró el martes no haber tenido conocimiento sobre la solicitud de suspender la orden captura contra el líder criminal, anunciada esta semana por el comisionado de paz Otty Patiño.
El presidente anunció en X la consolidación de una nueva «lista completa de 400 integrantes (…) sin extraditables», que deberán concentrarse en una zona especial mientras negocian.
«Solo el cumplimiento de los acuerdos en desmantelamiento de economía ilícita y respeto a la población civil determinarán si el proceso se declara en estado avanzado», agregó.
El grupo criminal, de origen paramilitar, trafica la mayor parte de la cocaína que se produce en Colombia, el mayor proveedor mundial de esa droga. AFP












