El presidente chino, Xi Jinping, advirtió este jueves 14 de mayo de 2026 a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que una gestión inadecuada de la cuestión de Taiwán podría empujar a ambos países a un «conflicto«, en una contundente declaración durante su cumbre en Pekín.
Xi recibió con un apretón de manos al magnate al pie del monumental Gran Salón del Pueblo de la plaza Tiananmén, el centro neurálgico del poder comunista en la capital, decorada con alfombra roja y los colores de China y Estados Unidos.
Trump comenzó el cara a cara elogiando a su anfitrión, al que calificó de «gran líder» y «amigo», al tiempo que pronosticaba que sus países tendrán «un futuro fantástico juntos».
Pero más allá de la pompa inicial, Xi utilizó un tono menos efusivo y afirmó que ambas partes «deberían ser socios, no rivales«, al destacar desde el primer momento la situación de Taiwán, una isla autónoma y de régimen democrático que Pekín reclama como parte de su territorio.
«La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos», dijo Xi, según declaraciones publicadas por los medios estatales chinos.
«Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que empujaría a toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa«, añadió durante la reunión, que duró unas dos horas y 15 minutos.
El viaje de Trump a Pekín es el primero de un presidente estadounidense en casi una década y la gran recepción contrasta con una serie de tensiones comerciales y geopolíticas sin resolver entre las dos mayores economías del mundo.
En un banquete por la noche en su honor, el mandatario estadounidense celebró las conversaciones «extremadamente positivas y productivas» con su homólogo, al que invitó a visitar la Casa Blanca el 24 de septiembre.
Xi, menos efusivo, insistió nuevamente en esa cena en su mensaje de cooperación entre ambas potencias y aseguró que el progreso de China es compatible con el lema de Trump: «Make America Great Again» (Estados Unidos Primero).
Esta relación bilateral ha encontrado momentos bajos desde la anterior visita de Trump en 2017, con ambos países enzarzados en una guerra comercial en gran parte de 2025 por la ofensiva arancelaria estadounidense y con múltiples desacuerdos en temas globales.
La cuestión de Taiwán ha sido uno de los asuntos más delicados durante años. Aunque Estados Unidos solo reconoce a China, existe una ley que le obliga a suministrar armas a Taiwán para que pueda defenderse.
China ha prometido tomar el control de Taiwán y no descarta recurrir a la fuerza para lograrlo, en un contexto de creciente presión militar sobre la isla en los últimos años.
Tras los comentarios de Xi el jueves, Taipéi calificó a China como el «único riesgo» para la paz regional.
Trump había dicho el lunes que hablaría con Xi sobre las ventas de armas estadounidenses a Taiwán, un giro respecto a la postura previa de Washington, que insistía en no consultar a Pekín sobre este asunto.
La Casa Blanca calificó de «buenas» las conversaciones iniciales del jueves, aunque no mencionó a Taiwán en el comunicado.
– Irán empaña la visita –
La guerra en Irán, que obligó a Trump a posponer su viaje a China, inicialmente previsto en marzo, es otro de los temas espinosos.
Antes del encuentro, el presidente estadounidense afirmó que esperaba mantener una «larga conversación» sobre Irán, que vende la mayor parte de su petróleo a China pese a la amenaza de sanciones de Washington.
Trump dijo a Fox News que Xi le ofreció ayuda para reabrir el estrecho de Ormuz y le aseguró que Pekín no enviará material militar a Irán.
La cancillería china señaló antes que se había abordado la situación en Oriente Medio, sin más detalles.
El bloqueo del estrecho de Ormuz tiene un impacto directo sobre China. Gran parte de sus importaciones de oro negro pasa por esta vía.
La agencia iraní Tasmin anunció el jueves que las fuerzas iraníes habían autorizado la víspera el paso de «varios buques» chinos.
Los dos líderes también hablaron sobre cooperación económica en una gira en la que Trump espera cerrar acuerdos comerciales en agricultura, aviación y otros sectores.
En su entrevista con Fox News, el mandatario estadounidense anunció que China va a encargar 200 aviones a Boeing, y Xi prometió que «China abrirá aún más y más sus puertas al mundo exterior».
Empresarios de élite se unieron a la delegación americana, entre ellos Jensen Huang, de Nvidia, y Elon Musk, de Tesla.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó este jueves a la cadena estadounidense CNBC que ambos dirigentes abordaron el establecimiento de un marco de seguridad para el uso de la IA. AFP











