La Vicaría Cristo Salvador reunió a parroquias del norte y sur de Cuenca en sus primeras fiestas.
Feligreses provenientes de distintos sectores del norte y sur de Cuenca se reunieron el pasado sábado 16 de mayo de 2026 con un mismo propósito: participar en la primera festividad religiosa de la Vicaría Cristo Salvador, una de las nueve vicarías creadas hace dos años en la provincia del Azuay.
Los fieles se concentraron en los exteriores de la iglesia Cristo Salvador. Cada una de las 14 parroquias eclesiásticas que integran esta vicaría, considerada la más grande de la provincia, lució distintivos como casacas, chalecos y pañuelos que identificaban a sus comunidades.
La procesión inició pasadas las 09:00 y avanzó hasta el coliseo de la Unidad Educativa César Dávila, ubicado a unos 300 metros del punto de partida. Durante el recorrido, los asistentes caminaron detrás de una imagen de la Virgen María que, al llegar al escenario principal, fue colocada junto al altar preparado para la celebración de la santa eucaristía.

La ceremonia religiosa fue presidida por monseñor auxiliar Fernando Ortega, acompañado por los sacerdotes Marcelo López, responsable de la Vicaría Cristo Salvador, y Marcos Matamoros, párroco de Cristo Salvador.
El padre Marcelo López destacó que esta vicaría es la más extensa de la provincia, ya que agrupa 13 parroquias geográficas y una funcional, correspondiente a la parroquia de la Salud. Asimismo, señaló que uno de los principales retos es fortalecer el plan de evangelización y cumplir con el plan operativo anual de la Iglesia, priorizando el trabajo comunitario y el servicio a las personas más necesitadas.
Los asistentes expresaron su entusiasmo por la celebración. Carlos Molina, integrante de la parroquia eclesiástica El Vergel, comentó que las comunidades participaron con alegría para compartir la festividad de la Vicaría Cristo Salvador y reafirmar su fe.
Labor
En 2024, la Arquidiócesis de Cuenca decidió ampliar de cinco a nueve las vicarías con el objetivo de reorganizar el trabajo pastoral de las 89 parroquias eclesiásticas existentes en la provincia del Azuay. La medida surgió ante el crecimiento poblacional y la necesidad de fortalecer la labor evangelizadora en sectores donde las parroquias se encontraban muy distantes entre sí.
Monseñor Marcos Pérez, arzobispo de Cuenca, explicó que cuatro de las nueve vicarías funcionan en la capital azuaya y las cinco restantes en distintos cantones de la provincia.
En la ciudad están las vicarías La Inmaculada Concepción, ubicada en el Centro Histórico y conformada por 12 parroquias; Cristo Salvador, integrada por 14 parroquias de sectores como Miraflores, Totoracocha y Monay; Espíritu Santo, en Baños, con 11 parroquias; y Santo Hermano Miguel, en zonas cercanas a Ricaurte, con 13 parroquias.
En los cantones azuayos se encuentran las vicarías San Luis, en La Cumbe y sus alrededores, con 10 parroquias; Santiago Apóstol, en Gualaceo, con nueve; San José, en Paute, con siete; Natividad de María, en Ponce Enríquez, con cinco; y Nuestra Señora de las Mercedes, en Santa Isabel, con ocho parroquias.
El arzobispo indicó además que este año cada vicaría desarrolla por primera vez sus propias festividades, debido a que durante 2025 las nuevas estructuras se encontraban en proceso de formación. Recordó también que todas las comunidades participaron conjuntamente en la recepción de la imagen de la Virgen de El Cisne, conocida popularmente como “La Churona”, durante su visita bienal a Cuenca.
Por esta razón, se estableció que las celebraciones se alternarán cada dos años: en una ocasión se realizarán festejos conjuntos entre las nueve vicarías para recibir a la Virgen de El Cisne y, en la siguiente, cada jurisdicción organizará sus propias festividades religiosas.
DATOS
- En 2028 concluirá el actual plan pastoral de la Arquidiócesis de Cuenca. En ese momento se realizará una evaluación de la organización pastoral y del funcionamiento de las vicarías.
- Durante este año, las nueve vicarías desarrollarán sus festividades con eucaristías y actividades sociales que contarán con la participación de los fieles.
- Cada vicaría cuenta con un sacerdote encargado de dirigir y coordinar el trabajo pastoral junto a los párrocos que la conforman.












