Corpus Christi: los símbolos que dan sentido a una tradición centenaria

La hostia consagrada, la custodia, las procesiones y otros elementos religiosos recuerdan el verdadero significado de una de las celebraciones de fe más importantes de Cuenca. XCA

Más allá de los dulces, los castillos y la afluencia de visitantes, el Corpus Christi de Cuenca tiene como eje central la fe y la celebración de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía. Así lo explicaron los sacerdotes Paul Jara y Óscar Narváez, quienes destacaron que esta festividad es una de las más representativas de la ciudad. Además, reúne durante siete días a miles de fieles en torno a la adoración del Santísimo Sacramento.

El padre Paúl Jara señaló que el principal símbolo de la celebración es la hostia consagrada. Para los católicos, representa el cuerpo de Cristo. Durante el Septenario, permanece expuesta en la custodia para la oración y adoración de los fieles. A este signo se suman otros elementos como el incienso, que simboliza las plegarias que se elevan hacia Dios. También las velas representan la luz de Cristo. Por otro lado, las procesiones recuerdan que Jesús camina junto a su pueblo.

Por su parte, el padre Óscar Narváez resaltó que la custodia ocupa un lugar especial dentro de la festividad. Este recipiente sagrado, generalmente elaborado con forma de sol, alberga la hostia consagrada. Además, simboliza la gloria de Cristo presente entre los creyentes. También destacó la importancia de los altares, las flores, las campanas y el acompañamiento comunitario. Estos elementos reflejan la alegría, la fe y la devoción que caracterizan al Corpus Christi cuencano.

Vivencia espiritual del Corpus Christi

Ambos sacerdotes coincidieron en que la esencia de la celebración está en la vivencia espiritual. No únicamente está en las manifestaciones culturales que se desarrollan alrededor de la fiesta. Por ello, invitaron a la ciudadanía a participar de las eucaristías, procesiones y momentos de adoración. Estos forman parte de esta tradición centenaria.

En Cuenca, la celebración también está acompañada por la tradicional venta de dulces de Corpus Christi. Esta costumbre se ha mantenido por generaciones alrededor de la Catedral de la Inmaculada. Aunque no forman parte de la liturgia religiosa, los dulces se han convertido en un símbolo cultural de la festividad. Además, representan la diversidad de dones y expresiones de alegría que acompañan esta celebración de fe. (I)

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Ismael Alvarado

Ismael Alvarado

Licenciado en Ciencias de la Información y Comunicación Social con experiencia en coberturas deportivas de todas las disciplinas a nivel nacional. Producción y contenido para medios digitales.