La derrota ante Costa de Marfil dejó a Ecuador en una situación incómoda, pero no definitiva. La Tricolor cayó en su estreno mundialista. Ahora está obligada a reaccionar si quiere mantenerse en carrera en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Por primera vez en la historia, el torneo reúne a 48 selecciones distribuidas en doce grupos de cuatro equipos. El nuevo formato amplió las posibilidades de clasificación. Ahora avanzan a los dieciseisavos de final los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros de la tabla general.
Bajo ese escenario, Ecuador todavía depende de sí mismo. Sin embargo, el margen de error desapareció. Los dirigidos por Sebastián Beccacece deberán sumar la mayor cantidad de puntos posibles en sus próximos compromisos. El primero será frente a Curazao, el 20 de junio. Después jugarán contra Alemania, el 25 de junio.
La primera fecha dejó a Alemania como líder del Grupo E tras golear 7-1 a Curazao. Costa de Marfil se ubicó en el segundo lugar después de vencer a Ecuador. La Tricolor quedó tercera y los caribeños cerraron la clasificación.
Golpe anímico en el Mundial
Más allá del golpe anímico que significó la derrota, dentro del plantel existe la convicción de que la clasificación sigue siendo alcanzable. “Las aspiraciones siguen igual”, aseguró el capitán Enner Valencia al término del encuentro.
Luego del partido disputado en Filadelfia, la delegación ecuatoriana regresó a Columbus, ciudad donde estableció su base de concentración. El equipo retomó los entrenamientos y también cumplió con actividades de atención a la prensa. Mientras tanto, el cuerpo técnico trabaja en los ajustes necesarios para el duelo ante Curazao.
El próximo viernes la Tricolor viajará a Kansas, sede del compromiso frente al conjunto caribeño. Será un partido determinante. Una victoria permitiría a Ecuador recuperar terreno y llegar con opciones reales a la última jornada; un nuevo tropiezo, en cambio, complicaría seriamente sus aspiraciones.
En caso de terminar tercero, Ecuador deberá entrar en la comparación global entre las doce selecciones que ocupen esa posición en sus respectivos grupos. Para definir a los ocho mejores terceros, la FIFA aplicará criterios como el número de puntos obtenidos. También contará la diferencia de goles y la cantidad de anotaciones marcadas.
Por eso, además de ganar, la Tricolor deberá pensar en construir una diferencia favorable. Esto puede resultar decisivo cuando llegue el momento de revisar la tabla general. (D)












