La vía Cuenca–Girón–Pasaje, principal conexión entre Azuay y El Oro permanecerá cerrada al menos un mes más.
Los derrumbes registrados entre los kilómetros 76 y 105 sepultaron extensos tramos de la carretera, aislaron comunidades y obligan a los usuarios a recorrer rutas más largas y costosas.
Ante la magnitud de los daños y tras una inspección técnica liderada por el viceministro de Infraestructura, Paolo Carpio, se declarará en emergencia este tramo de vía, para agilizar recursos y reforzar la intervención en los trayectos afectados.
Cierre de la Cuenca – Girón – Pasaje
La carretera permanece cerrada desde el 9 de junio de 2026, cuando más de doce horas de lluvia provocaron múltiples deslizamientos.
Durante un recorrido realizado el 15 de junio por El Mercurio hasta el kilómetro 90, se observaron extensas acumulaciones de material sobre la vía y taludes inestables en varios sectores.
Excavadoras, volquetas y otra maquinaria pesada trabaja en la remoción de escombros. Sin embargo, las dimensiones del desastre superan los recursos desplegados hasta ahora.
Carpio advirtió que la emergencia exige intervenciones técnicas que van más allá de las tareas habituales de limpieza.
“Del recorrido que hemos hecho a partir del kilómetro 68, es muy grave la situación. Las lluvias desencadenaron deslizamientos, movimientos de tierra y caída de rocas”, manifestó.
«Los equipos del Ministerio y de algunos municipios se han activado, pero no es suficiente. Se necesita una intervención con mayor especificidad en temas de ingeniería».
200.000 metros cúbicos de material
Tras una evaluación ampliada, el Ministerio determinó que será necesario remover alrededor de 200.000 metros cúbicos de material acumulado para despejar la calzada entre los sectores Pachamama y Tendales, un tramo de aproximadamente 15 km de longitud.
“Necesitamos duplicar o incluso triplicar la capacidad operativa. La emergencia permitirá movilizar los recursos y equipos necesarios para restablecer la circulación en este eje vial en el menor tiempo posible”, señaló.



Carpio indicó que las primeras acciones se han concentrado en habilitar accesos para la circulación de maquinaria y organizar la logística dentro del área de intervención.
Según cálculos preliminares, la carretera permanecerá cerrada entre tres y cuatro semanas más. “No se trata únicamente de retirar material. Después de eventos como estos existen taludes inestables y debemos garantizar la seguridad de los usuarios”, precisó.
Lluvias destruyeron la vía Tendales en Pucará
La emergencia también golpea a comunidades del cantón Pucará.
Uno de los puntos más afectados es Tendales, donde la fuerza del agua arrasó tramos de camino y provocó daños en viviendas y cultivos.
Los derrumbes también afectaron caminos secundarios y dejaron aislados sectores productivos que dependen de la Cuenca–Girón–Pasaje para su abastecimiento y comercialización.
El alcalde de Pucará, Adrián Berrezueta, señaló que la vía Tendales–San Rafael de Sharug quedó destruida por las lluvias.
“En Tendales, desaparecieron cerca de 100 metros de mesa de vía y otros cuatro kilómetros están totalmente afectados. La vía parece un río. Esperamos habilitar un paso esta semana”, comentó Berrezueta.
Productores de banano, cacao y otros cultivos no han podido trasladar su mercancía a los mercados habituales.
Un deslave afectó una vivienda y dejó otra en riesgo por la acumulación de lodo y rocas.
Además, se registró la pérdida de cuatro hectáreas de cultivos.
Una noche de miedo
En el sector La Virgen de Pachamama, Silvia Rosales aún observa las secuelas que dejó la lluvia alrededor de su vivienda. Vive junto a su hija y administra una pequeña tienda.
La noche del desastre permanecieron atrapadas mientras el agua descendía por las laderas arrastrando piedras y tierra.
“Empezó una llovizna pequeña, pero a las ocho de la noche comenzó a llover fuerte y empezaron a caer piedras», recuerda.
«A medianoche la lluvia era más intensa y el río creció. Escuchamos el estruendo de los derrumbes”.
Madre e hija pasaron la madrugada refugiadas en un rincón de la casa.

“El material bajaba y el agua abrió canales en los cerros. A las 06:00 tuvimos que salir como estábamos y llamamos al ECU 911 y a los Bomberos, pero no llegaron. Ahora no sabemos qué hacer porque no tenemos a donde ir”, relata.
Las marcas del desastre permanecen visibles en el terreno. El agua abrió surcos detrás de la vivienda.
Viajes más largos y costos adicionales
El cierre de la carretera también afecta a quienes dependen de esta conexión entre Azuay y El Oro.
Pedro, uno de los usuarios frecuentes de la vía, tuvo que modificar su recorrido para asistir a una cita médica en Cuenca.
“Por la Cuenca–Girón–Pasaje hacemos unas tres horas. Ahora tuve que ir por El Cajas, el viaje se extendió a unas seis horas”, cuenta.
La situación se repite para transportistas, comerciantes y habitantes de las comunidades rurales que dependen de este corredor para movilizar productos, acceder a servicios y mantener sus actividades cotidianas.
Vías alternas a la Cuenca – Girón
Mientras la vía permanece cerrada, se recomienda usar dos rutas alternas:
- Vehículos livianos por la Cuenca–Molleturo–El Empalme
- Transporte pesado por la Zhud–Cochancay–El Triunfo.
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