El ultraderechista Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia

El candidato presidencial colombiano del movimiento Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella, se dirige a sus seguidores tras un cristal blindado después de conocerse los resultados preliminares de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en el monumento Ventana al Mundo en Barranquilla, Colombia, el 21 de junio de 2026. Un carismático abogado, respaldado por Estados Unidos y sin experiencia en cargos públicos, ganó por un estrecho margen la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia el 21 de junio, impulsando al país hacia la derecha con la promesa de combatir a los grupos guerrilleros narcotraficantes. Con solo un puñado de centros de votación por escrutar, Abelardo de la Espriella obtuvo el 49,65 % de los votos, una ventaja insuperable sobre el senador de izquierda Iván Cepeda, quien quedó rezagado con el 48,70 %. AFP

Las calles de la ciudad colombiana de Barranquilla se volvieron un carnaval la noche del domingo 21 de junio de 2026, después de que el ultraderechista Abelardo de la Espriella ganara el balotaje presidencial por un estrecho margen contra el candidato de la izquierda oficialista.

Bengalas, fuegos artificiales, banderas tricolores y miles de personas recibieron el triunfo del excéntrico abogado y admirador de Donald Trump, que se hace llamar «El Tigre» y habla de sus seguidores como «la manada».

En campaña, cosechó popularidad con una propuesta de «mano dura» contra la delincuencia en medio de la peor ola de violencia en la última década en el país.

«Si no somos libres de transportarnos en la mañana hacia nuestros trabajos, hacia nuestros estudios, hacia nuestras casas, ¿cómo vamos a trabajar?», dijo Jorge Cerda, un estudiante de 23 años y habitante de una zona periférica plagada de extorsiones.

A orillas del icónico río Magdalena y bajo el calor de la noche caribeña, el abogado dio un eufórico discurso en un evento con aires de final de fútbol donde la mayoría portaba la camiseta de la selección en pleno Mundial.

De la Espriella llegó como un rockstar, parado junto a su fórmula vicepresidencial en una cabina de vidrios blindados similar al papamóvil. Alrededor, todos celebraban al ritmo de tradicionales vallenatos, reguetón y pegajosos jingles inspirados en melodías de barras bravas.

«A quienes han sembrado violencia, terror, narcotráfico y corrupción durante todos estos años: su tiempo se acabó», dijo en medio de la ovación.

– «Muy contentos» –

De 47 años y sin experiencia política, De la Espriella gobernará hasta 2030 tras vencer en el balotaje al senador oficialista Iván Cepeda, aliado del mandatario izquierdista, Gustavo Petro, que buscaba acordar la paz con los grupos armados.

El conteo preliminar oficial lo proclamó ganador con el 49,6% de los votos por encima de Cepeda, que logró el 48,7% con propuestas sociales en uno de los países más desiguales del mundo.

«Muy contentos y más que todo mañana voy a ir a trabajar muy tranquilo… Tranquilo de que se retome el tema de la seguridad y también el crecimiento económico del país», dijo Samuel Gómez, un rector de un colegio de 39 años.

Al ser la ciudad donde reside, Barranquilla es el bastión político de De la Espriella. Allí recibió el apoyo del alcalde Alejandro Char, cuya familia conforma un clan político que ha gobernado durante las últimas dos décadas la ciudad de 1,2 millones de habitantes.

Pero aquí y al igual que en otras ciudades de Colombia el voto presidencial está dividido.

Cuna de estrellas como Shakira o Sofía Vergara y por años hogar del Nobel de literatura Gabriel García Márquez, en Barranquilla hay un dicho popular que reza: «Costeño vota costeño».

Pero en esta ocasión Cepeda, un bogotano criado en el exilio por la actividad política de izquierda de sus padres, recibió el apoyo mayoritario de la ciudad, con casi diez puntos de diferencia frente a De la Espriella.

Mientras las zonas acomodadas apoyan mayoritariamente al ultraderechista, en los sectores obreros periféricos el proyecto de Petro, con una reducción histórica de la pobreza y el desempleo, es altamente popular.

– Protestas –

Petro cuestionó el domingo los resultados del conteo preliminar de la autoridad electoral, como ya lo hizo en la victoria de De la Espriella en primera vuelta.

Cepeda, por su lado, anunció que esperará el resultado definitivo del escrutinio antes de reconocer su derrota.

Si Petro «es democrático, como dice ser, tiene que respetar la decisión del pueblo, sea la que sea», dice Jaime Acosta, un comerciante de 45 años que votó por De la Espriella.

La victoria del abogado también deja a sus votantes con la preocupación de un nuevo estallido social como el que vivió Colombia entre 2019 y 2021, cuando miles de personas salieron a las calles para reclamar derechos sociales antes y durante la pandemia.

Entonces, la ira detonó contra el entonces gobierno de derecha y se acentuó cuando intentó pasar una reforma tributaria que golpeaba a la clase media.

Tras el triunfo del abogado, miles salieron a protestar en Bogotá y en Cali, donde quemaron banderas estadounidenses y chocaron con la policía.

Por lo pronto, Lilia Salcedo, votante de «El Tigre» y médica de 56 años, planea «celebrar en casa» para proteger su «integridad». AFP

CMV

CMV

Licenciada en Ciencias de la Información y Comunicación Social y Diplomado en Medio Impresos Experiencia como periodista y editora de suplementos. Es editora digital.