No es la primera vez que las autoridades buscan establecer una conexión aérea directa entre Cuenca y el norte de Perú. Existen antecedentes de 2006 y 2010 de intentos de instaurar frecuencias aéreas.
Ninguna de las propuestas prosperó, o al menos, es lo que ha demostrado la historia. Sin embargo, José Luis Aguilar, actual director de la Corporación Aeroportuaria de Cuenca (Corpac), sostiene que la actualidad del aeropuerto de Cuenca es distinta y que eso marcaría la diferencia para que se abra la conexión aérea.
Por otra parte, Perú sueña a largo plazo con conectar Cusco – Chiclayo – Cuenca – Galápagos, uniendo los que son considerados los destinos turísticos más destacados de Perú y Ecuador.
Vuelos
Al inicio, la ruta Cuenca – Chiclayo se pretende cubrir con vuelos chárter. Posteriormente, si hay demanda de pasajeros, la ruta se cubriría con aviones tipo A319 o A320 con capacidad de 120 a 180 pasajeros, refiere Aguilar.
En la actualidad, estos aviones cubren la ruta Cuenca – Galápagos, que operan las aerolíneas Avianca y LATAM. Por tanto, “no depende del tamaño de los aviones, sí de la afluencia de pasajeros”, comenta el funcionario.

Hay una empresa peruana que busca asumir la gestión de los vuelos transfronterizos.
Al inicio, la aerolínea dispondría de dos tipos de aeronaves con capacidad para 15 y 30 pasajeros, por eso el valor del pasaje dependerá de la demanda.
Preparativos
Aguilar sostiene que el aeropuerto Mariscal La Mar está listo para soportar un vuelo transfronterizo.
Solo fue necesario que se adapte un espacio para el proceso migratorio. En la terminal aeroportuaria se construyeron las oficinas para migración y aduanas para habilitar los filtros internacionales, pero falta el personal permanente del Servicio Nacional Aduanas (SENAE) y de Agrocalidad.
También se han implementado los filtros nacionales e internacionales para que no se junten los pasajeros.
Si bien en la actualidad este aeropuerto sí sirve para vuelos internacionales, ocupados por personas de grupos empresariales locales, los funcionarios de aduana y migración llegan solo para estos registros migratorios puntuales.
Posición
Pablo Calle, técnico en operaciones de vuelo y del área administrativa retirado, explica que la pista es demasiado corta para recibir este tipo de vuelos y que por eso que implementarlos no prosperó años atrás.
Esto se suma a aspectos como lo angosto de la vía y la mancha urbana que rodea al actual aeropuerto.
Dice que una verdadera garantía para que se implementen estos vuelos será contar con una nueva terminal aeroportuaria con una pista de unos 2.500 metros de longitud y unos 50 metros de ancho.
Recuerda que años atrás, un técnico de la misma aviación civil, ya retirado, ni siquiera califica al Mariscal La Mar como un aeropuerto, sino como un aeródromo. Por ende, no calificaría como un aeropuerto internacional.
Línea de tiempo
2006
En diciembre de 2006 fue el debut y despedida del vuelo de prueba Cuenca – Piura que duró 50 minutos.
El avión Dash 8-200 de la aerolínea Ícaro cubrió la ruta Cuenca – Piura, al norte de Perú. Fue el primer vuelo de integración fronteriza entre Ecuador y Perú.
El vuelo de prueba partió a las 12:30 de la capital azuaya y arribó a Perú a las 13:20.
En ese entonces, la aerolínea Ícaro tenía previsto arrancar en enero de 2007 con cuatro vuelos por semana.
El primer vuelo de hermanamiento se concretó luego de, al menos, un año de trámites. La novedad de ese día fue el retrasó una hora y media por el congestionamiento de tránsito aéreo en Quito y por los trámites migratorios que los pasajeros realizaron en Cuenca.
En ese entonces, también se buscaba una aerolínea peruana que permita una conexión con Lima y otras ciudades de Perú.
Esta frecuencia no se sostuvo.
2010
El 3 de noviembre de 2010, la empresa Star Perú inició operaciones en Ecuador para cubrir la ruta Cuenca – Chiclayo.
La nueva frecuencia se hacía con un avión BAE 146-200, uno de los 10 que poseía la empresa en su flota, con capacidad para 77 pasajeros.
En esa época, Star Perú tenía previsto volar a amabas ciudades los jueves y los domingos en horario vespertino.
Los pasajeros que usaban la ruta Cuenca – Chiclayo tenían la opción de continuar el trayecto hacia Lima en el mismo avión.
Para atender a los viajeros, la aerolínea montó una oficina en Cuenca cuando comenzó la operación transfronteriza.
Sostener la ruta tampoco prosperó.
Ese año, tres aerolíneas ecuatorianas buscaban iniciar vuelos transfronterizos al norte peruano.
De hecho, el ministro de Comercio Exterior y Turismo de Perú de esa época se reunió con el ministro de Turismo de Ecuador para informar sobre el anhelo de iniciar los vuelos transfronterizos hacia ciudades ubicadas en el norte peruano.
No solo Cuenca se pretendía vincular al proyecto, también Guayaquil, Loja y Santa Rosa. Estas se pretendían conectar con las ciudades peruanas de Tumbes, Piura, Chiclayo, Trujillo y Cajamarca.
Se buscaba que los vuelos transfronterizos de ese año sean considerados como vuelos nacionales para abaratar costos para el público. (I)






