Como un “milagro”, lo calificó Danilo Mendoza, jefe de Operaciones del grupo Usar del Cuerpo de Bomberos Quito, al rescate de Carlitos, un niño venezolano de 12 años que, tras permanecer cinco días enterrado por los escombros de un edificio de nueve pisos, salió ileso.
“Fue un milagro, porque al momento del colapso todo se derrumbó, todo le cayó encima, él estaba en el segundo piso, le cayeron siete pisos encima y quedó en un espacio limitado, en el que solo alcanzaba un niño, un adulto no cabía ahí”, explicó el oficial.
El que Carlitos, como cariñosamente le llaman sus rescatistas, se haya mantenido vivo es todavía más inaudito porque no solo resistió a la caída del edificio, sino que, creyendo que no había nadie vivo en este lugar, se dispuso el uso de maquinaria pesada, la cual pasó a solo unos centímetros de donde estaba el menor.
Al niño, de acuerdo con la información que recibieron los bomberos de Quito, solo lo buscaba su tío, quien les dirigió al sitio para que lo rescaten, desconocen si alguien más de su familia sobrevivió.
Cada vida es importante
Los miembros del Cuerpo de Bomberos de Quito volvieron al país tras ser parte de los 53 equipos USAR (Urban Search and Rescue), especializados en rescate urbano, que llegaron a Venezuela tras el doble sismo que enfrentó este país, los quiteños lograron salvar a 2 personas, de las 14 que los grupos internacionales rescataron en total.
Esteban Cárdenas, comandante del Cuerpo de Bomberos de Quito, señaló que el número de personas rescatadas entre todos los equipos internacionales puede parecer poco, pero, se debe considerar que “toda vida es valiosa” y que los grupos USAR ingresan una vez que los equipos nacionales prácticamente han descartado la posibilidad de que se encuentren personas con vida.
“Los rescates se hacen en condiciones muy difíciles, en las que se debe taladrar, cortar, apuntalar, para proteger a la persona, el equipo de Chile tardó 36 horas en sacar a una persona”, recalcó el comandante.
Para rescatar a Carlitos los bomberos de Quito emplearon seis horas, también les llevó tiempo sacar a Marlene, una mujer de 80 años que permaneció 60 horas atrapada en la primera planta de una edificación de tres pisos, fue la primera persona que el equipo ecuatoriano rescató con vida.
Les devolvimos el favor
Para Gabriel Rodríguez, jefe de campo del equipo, el trabajo realizado en Venezuela les permitió devolver en algo todo lo que en su momento hicieron los grupos internacionales que llegaron a Ecuador en 2016, cuando el país enfrentó el terremoto en Manabí.
“Queríamos devolverles el apoyo que nos dieron en 2016, cuando llegaron a darnos la fortaleza y ayuda que necesitábamos en un momento tan difícil, nosotros sabemos lo que es vivir eso”, señaló el oficial.
Los bomberos de la capital fueron asignados al sector de Amacuto, que es uno de los más afectados de la zona de La Guaira, epicentro de los terremotos, donde, según contaron los uniformados, absolutamente todos los edificios tienen comprometidas sus estructuras, la mayoría ha colapsado.
“Vivamos siendo buenas personas”
Al llegar a la zona del desastre a los equipos internacionales de rescate les informaron que dentro de las edificaciones colapsadas estaban 532 personas que podían estar vivas, solo 14 fueron rescatadas y a 47 se las encontró cuando habían fallecido, enfrentar una situación así no es fácil, por eso los bomberos de Quito tienen un fuerte soporte psicológico, incluso un profesional de esta rama viaja con ellos.
Este 3 de julio del 2026, cuando los uniformados conversaron con la prensa, se encontraban todavía en una especie de cuarentena, en la cual son sometidos a exámenes médicos, pero, sobre todo, a un análisis psicológico. Lo que los anima en estos momentos es el haber ayudaron a salvar vidas, lo cual también les cambió su forma de pensar.
“El mensaje que nos queda es que vivamos siendo buenas personas, porque hoy estamos y mañana ya no, la vida puede cambiar en un segundo, por eso amemos a nuestras familias, a nuestros hijos, a nuestros padres, ayudemos a los que nos necesitan, porque mañana los podemos necesitar”, afirmó el oficial Danilo Mendoza.
- 7 días permanecieron en la zona cero del terremoto los uniformados de la casaca roja de la capital, es el tiempo que se estima que los equipos medianos pueden encontrar sobrevivientes.
- 48 horas se otorga a los equipos de rescate extranjeros para llegar a los países afectados por este tipo de desastres, los bomberos de Quito arribaron a Venezuela en 36 horas.











