Hoy, el universo entero se ha congregado en torno a un héroe: la pelota, existencia que capta la atención de los jugadores para lograr aquello que nos convoca a la totalidad del mundo: el gol. Cuánta atención concita este proceso: pelota-jugador-gol. Se ha dejado de lado cualquier otro interés, pues este deporte ha convocado a todos los continentes y tras un sostenido proceso de eliminación estamos llegando a los octavos y luego a los cuartos de final, competencia que faculta las apuestas más variadas, que atraen a propios y a extraños, a niños y adultos de todos los países y de todo tipo de personas.
Este ha sido un periodo en el que todos nos hemos futbolizado y pospuesto cualquier otra actividad, pues la pantalla pequeña y las redes sociales así lo están promocionando como un verdadero programa estelar.
Cuándo se termine este campeonato mundial de fútbol, todos nos sentiremos tan extraños al haber perdido esta distracción tan apasionante que ha permitido al mundo entero vivir y vibrar en torno a una pelota. Quedamos a la espera de conocer, en los próximos días, cuál será el país que se consagrará como el campeón de este deporte universal. (O)








