Historial médico y supervisión: lo que un gimnasio debería exigir antes de entrenar

Gimnasio de Cuenca

La repentina muerte de una joven mientras realizaba una rutina de ejercicios en un gimnasio de Cuenca puso en discusión, entre entrenadores y propietarios de centros de acondicionamiento físico de la ciudad, los protocolos de seguridad y atención que aplican estos establecimientos.

Hasta el cierre de esta edición no existía información oficial sobre las causas del fallecimiento de la joven, de unos 33 años, ocurrido la noche del miércoles 22 de julio. Sin embargo, entrenadores y especialistas en actividad física explican cuáles son las medidas que deberían aplicarse para reducir riesgos durante el entrenamiento.

Protocolos

William Saritama, entrenador certificado y propietario de Precision Fitness, ubicado en el sector de San Joaquín, indica que los protocolos varían según el establecimiento, aunque considera indispensable que los gimnasios cuenten con personal capacitado. A su criterio profesional —no se trata de un requisito legal vigente—, la formación del instructor debería ser obligatoria.

«Es una obligación que los entrenadores tengan conocimientos de anatomía, funcionamiento muscular, nutrición, biomecánica e, incluso, farmacología básica», afirma.

Añade que también es recomendable que el personal esté capacitado en primeros auxilios y que el establecimiento disponga de equipos para atender una emergencia mientras llegan los servicios especializados.

Según Saritama, antes de iniciar cualquier programa de entrenamiento es fundamental conocer el historial médico del usuario, en especial antecedentes cardíacos, enfermedades crónicas o patologías hereditarias. Después debe evaluarse al usuario para determinar cómo responde al esfuerzo físico y mantenerlo bajo supervisión durante las sesiones.

El entrenador advierte que existen señales de alerta que no deben ignorarse, entre ellas dolor en el pecho, mareos, sudoración excesiva, dificultad respiratoria intensa y visión borrosa. Ante cualquiera de estos síntomas, la actividad física debe suspenderse de inmediato.

Controles

Tras conocer lo ocurrido, Saritama sostiene que todos los centros de entrenamiento deberían cumplir estándares mínimos de seguridad y que las autoridades tendrían que realizar controles periódicos para verificar ese cumplimiento.

«Un gimnasio puede decir que cumple con todos los requisitos, pero solo mediante inspecciones el usuario tendrá la certeza de que esas condiciones realmente existen», agrega.

Otras disciplinas

Paúl Vintimilla, propietario de El Box, dedicado a la práctica de CrossFit, explica que, aunque esta disciplina tiene características distintas a las de un gimnasio convencional, comparte el mismo objetivo: mejorar la condición física de las personas.

«Antes de iniciar cualquier entrenamiento solicitamos información sobre antecedentes médicos, lesiones o problemas articulares para adaptar las sesiones a cada usuario», comenta.

Reconoce que muchas condiciones de salud pueden pasar inadvertidas incluso para la propia persona, por lo que el trabajo de los instructores consiste en minimizar riesgos mediante una planificación adecuada y una supervisión permanente.

Este Diario acudió al gimnasio donde ocurrió el hecho, pero el personal indicó que el administrador no se encontraba en el establecimiento y que, por el momento, no emitirán un pronunciamiento oficial. (I)

Milton Rocano

Milton Rocano