Toda actividad realizada a cambio de una remuneración o como un aporte a la sociedad, se considera trabajo. Puede ser en oficina, factoría, campo, casa, etc., tareas manuales e intelectuales, digitales, creativas e informales. Existe también el trabajo no remunerado como el doméstico y el voluntariado. Siempre, y cualquier forma laboral, se considera un pilar central de la vida económica, social y personal.
En Ecuador, en el trimestre entre marzo y mayo de 2026, se refleja una tasa de desempleo del 9,4%. Es común encontrar en las calles y plazas de las principales ciudades, a una alta población de desempleados. En el caso de las ciudades grandes, éstas son foco de atracción de ciudadanos que provienen de provincias pobres y carentes de fuentes laborales; entonces, migrar en busca de trabajo y de lo que de él deriva, se convierte en una opción para el sustento vital de dichos ciudadanos. Cuenca, no es la excepción, aquí encontramos fuerza laboral de provincias hermanas y países vecinos.
Usualmente se considera que los mejor preparados consiguen trabajo, asunto que no siempre se cumple. Diríamos que las cualidades de un buen trabajador son la confiabilidad, la entrega, el sumarse a trabajar en equipo, la capacidad que tiene para resolver conflictos, la buena comunicación, integridad y honestidad intrínsecas a la persona.
Encontrar trabajadores que aporten para mejorar a la empresa o a la fuente laboral, podría ser un desafío complejo, porque las expectativas de los empleados y los modelos de negocio cambian aceleradamente hoy en día. Un factor determinante suele ser la desalineación salarial, la falta de motivación, desarrollo profesional y ascensos. La falta de cultura laboral significa que la lealtad y la honradez se fomentan cuando las empresas ofrecen un propósito claro y un ambiente de trabajo justo. Sin esto, la rotación aumenta.
La productividad empresarial en Japón, resulta de la mejora continua, la disciplina, el trabajo en equipo y la visión a largo plazo como un esfuerzo colectivo. Sirve destacar lo que en ese país se denomina como Monozukuri; se trata de una profunda dedicación y respeto al producto que se está creando, con lealtad y esfuerzo constante, como una identidad nacional, construyendo marcas sólidas y relaciones duraderas antes que ganancias rápidas y sin sentido social y desarrollo nacional. ¿Cuál es nuestra realidad? (O)










