¿Por qué suena el Quinto Río?

En Cuenca otra vez suena el Quinto Río: una corriente humana nacida de la memoria y la decisión colectiva de defender el agua. Representa unión, fuerza y exigibilidad frente a un Gobierno que facilita el extractivismo desde las instituciones que deben garantizar derechos.

Cuenca ya decidió. Girón también. El Chocó Andino, Sinangoe y territorios rurales e indígenas han dicho que ningún ingreso fiscal justifica sacrificar agua, páramos, bosques y vida comunitaria. Sin embargo, el poder trata la voluntad popular como una opinión que puede aplazar o reinterpretar.

Las llaves legales siguen abiertas: se revocan licencias ambientales, pero permanecen concesiones; se suspenden operaciones, pero no se extinguen títulos; se alega que las consultas rigen hacia el futuro para proteger derechos mineros anteriores; se reabre el catastro y una nueva ley agiliza trámites e inversión, incluso con protección militar. El Gobierno no respeta la voz del pueblo, por el contrario, inventa formas de revasarla.

Por eso el Quinto Río nos llama nuevamente este 16 de septiembre. No marcha solo por Kimsacocha: marcha por cada comunidad consultada después de concesionar, por cada defensora criminalizada y por las generaciones que merecen ríos vivos en este país. Donde el pueblo decidió, al Estado le corresponde cumplir. #NuestrosParamosNoSeTocan. (O)

mi.cordero@sendas.org.ec

Lcda. María Isabel Cordero

Lcda. María Isabel Cordero