El actual fenómeno de El Niño tiene un 75 % de probabilidades de llegar a una intensidad «histórica», anunció el jueves 10 de septeimbre de 2026 la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) de Estados Unidos.
Según sus medidas y modelados, El Niño debería seguir intensificándose hasta llegar a su pico a finales de este año.
«Durante la temporada de octubre – diciembre de 2026, hay un 75 % de probabilidad de un evento histórico que excedería la fuerza de anteriores eventos de El Niño desde 1950», dijo la NOAA.
Hace un mes, la NOAA estimaba esa probabilidad en un 69 %.
EL fenómeno de El Niño, sinónimo de sequías, inundaciones y temperaturas extremas en todo el mundo, es una variación natural del clima que ocurre de cada dos a siete años.
Las aguas superficiales en el centro y el este del Pacífico ecuatorial comienzan a calentarse a partir de la primavera, lo que lleva a que en los meses siguientes ocurran profundos cambios en los patrones de viento, presión y precipitaciones globales.
A comienzos de septiembre, la secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, Celeste Saulo, había advertido que el actual episodio «podría ser más potente que todo lo observado desde que arrancó nuestro monitoreo».
En el pasado, El Niño ha causado o empeorado los riesgos de sequías e incendios en algunas regiones de la Amazonia, Centroamérica, Indonesia y Australia, alteraciones del monzón en India y causado lluvias torrenciales en el este de África.
Este fenómeno se suma al impacto por el cambio climático causado por actividades humanas, que amplifica los eventos de climas extremos en particular.
Durante el año siguiente a un fenómeno de El Niño, el calor almacenado en el océano se libera hacia la atmósfera, lo que incrementa las temperaturas globales.
Numerosos climatólogos predicen, así, que 2027 será el año más caluroso jamás registrado. AFP












