En su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), este 23 de septiembre del 2026, el presidente Daniel Noboa pidió cooperación internacional para Ecuador, en su combate contra el crimen organizado, además, en este mismo aspecto expuso tres acciones concretas que debería llevarlas adelante el organismo.
Noboa recalcó que “ningún estado derrota solo a un enemigo que no reconoce fronteras”, tomando en cuenta que las armas que llegan a Ecuador cruzaron varios países, el dinero que financia las mafias se lava lejos de donde se comete el crimen y las rutas del narcotráfico, de la trata de personas y de la minería ilegal atraviesan continentes.
“Los criminales ya globalizaron su cooperación, comparten rutas, logística, finanzas y tecnología, sin trámites, sin desconfianza y sin demoras. Es inadmisible que las organizaciones criminales cooperen entre sí con mayor eficacia que los estados”, afirmó Noboa.
Para el primer mandatario ecuatoriano, esa es la realidad que la ONU deben reconocer y asumir, dejando de tratar el problema como un asunto interno de un país, pues ocurre en varios países a la vez.
“Pedimos cooperación solicitada con pleno respeto a la soberanía de cada nación y con resultados que se puedan medir”, afirmó el presidente.
La propuesta para la ONU
Para el combate global al crimen organizado, el presidente Daniel Noboa propuso que en el organismo se ejecuten tres acciones concretas:
- Se cree un mecanismo internacional en el marco de la ONU para rastrear y congelar los flujos financieros ilícitos del crimen organizado transnacional. “Si el dinero es el combustible de estas redes, cortémosle donde sea que circule”, dijo.
- Una plataforma permanente de intercambio de información entre policías, fiscalías y unidades de inteligencia financiera, que permita a los estados anticiparse en lugar de reaccionar.
- Que la iniciativa ONU 80 incorpore el crimen organizado transnacional como una prioridad de prevención de conflictos y dote la organización de la capacidad para apoyar a los estados que lo soliciten.
“Son propuestas que el Ecuador está dispuesto a impulsar, junto a todos los países que quieren sumarse. La seguridad no es un fin en sí mismo, es la condición para que un país pueda florecer, y hoy vivimos una crisis del alma. Recuperar la seguridad significa devolver el futuro”, puntualizó Noboa.










