Un bebé de ocho meses, hijo de una pareja de migrantes de Ecuador, murió después de haber sido dejado por sus padres en una guardería de Patchogue, Nueva York, en Estados Unidos (EE.UU.).
Los familiares se reunieron con Giovanni Fernández, activista por los derechos de los migrantes en Ecuador, para exponer el caso y buscar apoyo de la comunidad ecuatoriana.
Según su padre, René Ortega, oriundo de Macas, el niño estaba sano y fue llevado a la guardería cerca de las 07:45. Aseguró que no presentaba problemas de salud. La madre de es Logroño.
Ortega contó que los controles médicos y las citas con la pediatra estaban en orden. La doctora, según relató, incluso le manifestó que desconocía qué había ocurrido con el niño y expresó su pesar por lo sucedido.
El padre explicó que durante la mañana perdió comunicación con la persona que cuidaba al menor. Entre las 10:00 y las 11:40 no recibió información sobre lo que estaba sucediendo, hasta que posteriormente fue contactado.
Ortega recibió una llamada cerca de las 12:40 y le indicaron que debía acudir al hospital Stony Brook, donde se encontraba su hijo. Al llegar recibió la noticia de que el niño había fallecido.
El padre cuestionó que los familiares no fueran informados inmediatamente sobre la situación del bebé. Señaló que, de haber conocido lo que ocurría, la madre habría podido trasladarse al hospital y acompañar a su hijo durante ese proceso.
Según Ortega, la explicación que recibió hasta el momento es que al niño lo habían acostado a dormir y posteriormente ocurrió la emergencia, que terminó con el fallecimiento.
Sin embargo, afirmó que existen varias preguntas sin respuesta y que la familia espera conocer qué ocurrió durante las horas en que el menor permaneció en la guardería.
El caso ya está bajo investigación para determinar las circunstancias de la muerte. Los padres piden que las autoridades profundicen las indagaciones y establezcan qué ocurrió entre la llegada del niño, cuando aseguran que estaba sano, y el momento en que fue llevado al hospital.
La familia también busca apoyo de la comunidad ecuatoriana para cubrir los gastos derivados del fallecimiento y trasladar el cuerpo del menor a Ecuador. Los padres esperan contar con ayuda para realizar la repatriación.
Ortega agradeció el apoyo recibido y explicó que su principal preocupación es conocer qué ocurrió con su hijo. “Nosotros queremos saber qué pasó”, manifestó, mientras espera que la investigación permita esclarecer las circunstancias de su muerte.
La familia señaló que el niño nació en EE.UU., y que esto limita el acceso a determinados programas de asistencia del Consulado del Ecuador. Por ello, solicitaron la solidaridad de la comunidad para afrontar los gastos.
Los familiares también iniciaron una campaña solidaria para recaudar recursos a través de la plataforma GoFundMe, con el objetivo de cubrir los gastos relacionados con el fallecimiento y el traslado del cuerpo del menor a Ecuador.
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