La obra más famosa de José Saramago es Ensayo sobre la ceguera; sin embargo, su obra más polémica es El Evangelio según Jesucristo. Por sus obras se le otorgó el Premio Nobel de Literatura en 1998. Fue autodidacta, mecánico, traductor y periodista. Reflexionó sobre la ceguera social para analizar la fragilidad de la sociedad.
Por eso narra en su novela cómo una ciudad colapsa cuando sus habitantes pierden la vista de forma repentina, indicando que la peor ceguera es la moral y la intelectual, ya que las reglas de la sociedad pueden derrumbarse cuando el egoísmo lleva a actuar de forma cruel, olvidando los valores.
La novela Ensayo sobre la ceguera muestra una extraña epidemia que provoca que las personas, de manera repentina, pierdan la visión. Esta ceguera es una metáfora para analizar el comportamiento de la sociedad y la pérdida de valores; así nos muestra cómo actúan las personas cuando viven sin ninguna moral. En la obra se observa cómo una persona queda ciega y luego otra y otra por una enfermedad que se extiende rápidamente; estas personas enfrentan el miedo, el hambre y la violencia, lo que demuestra lo rápido que pueden desaparecer la empatía y la moral en los seres humanos.
En la novela de Saramago, la ceguera se interpreta de manera simbólica. Nos dice que muchas personas «ya estaban ciegas» antes de perder la vista, debido a la falta de solidaridad y al egoísmo que impiden reconocer las necesidades de los demás. Así plantea si realmente vemos a las personas que nos rodean o si ignoramos los problemas de la sociedad. Sin embargo, destaca a la mujer del médico, quien es la única que conserva la visión, pero lo oculta para convertirse en la guía del grupo y representar la rectitud y la ética.
También se destaca en la novela la solidaridad, ya que algunas personas se organizan para ayudarse y protegerse. De este modo, muestra por un lado la lucha individual para sobrevivir y, por el otro, la cooperación, para indicarnos que la sociedad sí puede resistir. Esto lleva a reflexionar sobre el peligro de perder los valores. En esta obra, Saramago utiliza la pérdida de la visión para analizar cómo funcionan el egoísmo y la violencia, y nos plantea una pregunta fundamental hasta el día de hoy: ¿Qué ocurre cuando las personas dejan de mirar al otro como a un ser humano?, para indicarnos lo importante que es conservar la humanidad. (O)





