Abrazar a los que podemos

Hay circunstancia en la vida en las que las palabras, con todo el poder que tienen, no son suficientes para expresar lo que se siente, en las que de alguna manera nos abandonan, se agazapan para evitarnos la crudeza, para permitirnos mirar y mirarnos. En las que el dolor emocional se junta con el físico, porque cuando nos duele una partida, una tragedia propia o ajena, el dolor se siente de verdad, al punto que muchas veces nos paraliza, nos oprime el pecho, nos deja momentáneamente sin fuerzas.

Hay circunstancias en la vida en las que es difícil despedirse, en las que no se dice adiós porque se sabe que es el definitivo. En las que el abrazo no dado ya no es posible, en las que la reconciliación ya no cabe.

Hay circunstancias en la vida en las que la sensación de paz se instala porque estuvimos cuando debimos, cuidamos y amamos cuando era necesario y posible, en las que perdonamos y pedimos perdón.

Hay circunstancias en la vida en las que hay que soltar, dejar de contener, conformarse, rendirse ante lo inevitable y abrazar a los que aún podemos. (O)

Dra. Tatiana Neira

Dra. Tatiana Neira

Doctora en Jurisprudencia y Abogada. Docente universitaria y ciudadana comprometida con la defensa de los Derechos Humanos. Articulista de medios de comunicación.