En medio de la algarabía, la venta de productos y una deliciosa gastronomía típica, Mercedes Torres, una humilde comerciante de morocho de aproximadamente 61 años, recuerda cada etapa del Mercado 9 de Octubre, que ayer celebró 94 años de fundación como el centro de abastos más antiguo de Cuenca.
La celebración incluyó eventos de diversa índole que reunieron a comerciantes y clientes. Mercedes llegó temprano, pues quería terminar pronto su jornada de ventas para festejar como se debe a lo que considera su segunda casa: el mercado.
En sus palabras solo hay elogios para la ‘La Nueve’, como se conoce popularmente a este espacio comercial. Recuerda que, cuando era niña, acompañaba a su madre a trabajar en el puesto que ahora le pertenece, con lo que mantiene vigente el legado de su progenitora.
Pero Mercedes no es la única que se dedica a la venta de morocho. En el mismo pasillo están otros personajes que han hecho de esta bebida tradicional su forma de vida, como Edwin González, conocido como ‘Salserín’; Ruth Nivelo, con su marca ‘El Auténtico Morocho de la 9’; y Lorena Quintuña, llamada ‘La Suquita del Morocho’, entre otros.

En esta temporada, los comerciantes también ofrecen colada morada y guaguas de pan, alimentos tradicionales que cobran protagonismo por el Día de los Difuntos, que se conmemorará el próximo 2 de noviembre.
Ceviches de balde parte de la identidad
En la planta baja, junto a los puestos de cárnicos, se comercializa otro de los platos característicos de la ‘9’: los famosos ceviches de balde, ideales para recuperar las fuerzas después de una noche de bohemia. Pedro Briones y Rosa Nieto son propietarios de los dos locales dedicados a esta actividad.
Pedro, de 36 años, cuenta que su padre, Alfonso Briones, inició el negocio hace 47 años. Tras su fallecimiento, el año anterior, heredó el puesto y asumió la responsabilidad de mantener vivo el legado familiar.
Una historia similar es la de Rosa. Su esposo creó el local hace varias décadas, pero falleció hace 15 años. Desde entonces, ella quedó al frente del negocio, con el apoyo de sus hijos, para mantener viva la memoria de su compañero de vida.
Ambos locales se distinguen por el sabor de sus ceviches y por la tradicional ‘yapita’ que entregan a sus clientes. El objetivo es que quienes los visitan disfruten de este plato típico y se lleven una experiencia agradable.
Variedad de gastronomía

En la tercera planta del mercado se concentra una amplia variedad de platos típicos. En una de sus secciones se encuentra el hornado, donde destacan comerciantes como Dalia Cajamarca conocida como ‘La Señora Chevere’, Ruth Argudo y Lucrecia Arias, entre otras.
También están los tradicionales rompe nucas, con personajes como ‘Doña Cecy’, y Jonathan Naranjo. Este último lleva 15 años en el mercado, al que llegó después de dejar su natal provincia de El Oro.
Junto con su esposa, Jonathan mantiene un negocio dedicado a la venta de una variedad de jugos, entre ellos mezclas conocidas como ‘Levanta Muertos’, que atraen a quienes buscan recuperar energías y refrescarse.
En esta misma planta funcionan los puestos de almuerzos y los negocios de las famosas papitas con cuero, también conocidas como papas locas. Rocío Quito prepara el plato y cuenta que aprendió de su madre los secretos para preparar unas deliciosas papas locas. Aunque prefirió no revelar la receta, asegura que el ingrediente fundamental es el amor con el que elabora cada plato.
En este mercado, ubicado en el corazón del Centro Histórico de Cuenca, los comerciantes son su esencia y el sello que lo diferencia de otros centros de abastos. El carisma en la atención, las historias familiares que se transmiten de generación en generación y la tradicional ‘yapita’ forman parte de su identidad. (I)
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