Algunos comerciantes llevan 60, otros 40, 30 y hasta 10 años de labores en el mercado 3 de Noviembre. A todos los une un mismo sentimiento: el amor por un espacio que abrió sus puertas hace 68 años para servir a las familias del Centro Histórico de Cuenca.
En la primera planta del mercado se encuentra Josefina Matute, de 87 años, una de las comerciantes más antiguas, con 60 años de trayectoria. En su puesto permanece sentada en una pequeña silla de madera, rodeada de grandes sacos llenos de una variedad de granos que sirven para elaborar mote, tortillas, morocho y otros derivados.
Josefina recuerda las dos etapas que ha vivido el mercado: antes y después de su reconstrucción. En sus primeros años, no contaba con un puesto que ofreciera las comodidades actuales para comercializar sus productos.
La venta de granos fue una de las actividades con las que inició este centro de abastos, que con el paso del tiempo incorporó nuevos productos y servicios. Actualmente, apenas quedan tres de las antiguas vendedoras de granos, quienes, pese a su avanzada edad, se mantienen firmes en sus actividades.
A pocos metros del puesto de Josefina se encuentra el área de cárnicos. Allí, Rosa León, propietaria de uno de los locales, lleva 57 años ofreciendo este servicio a la colectividad.

Reconoce que muchas cosas han cambiado con el paso del tiempo. Sin embargo, destaca que la unidad entre los comerciantes se mantiene para cuidar este lugar, considerado por muchos como un segundo hogar, pues permanecen allí todos los días desde las 07:00 hasta pasadas las 18:00.
Gastronomía en el mercado
En la segunda planta del mercado se distribuyen alrededor de 30 locales dedicados a la venta de delicias gastronómicas, especialmente de la Sierra y la Costa.
Entre las comerciantes más conocidas está Bertha Gárate, la popular ‘Doña Suka’, quien lleva cerca de 40 años preparando y comercializando jugos. Entre sus especialidades constan los famosos ‘Rompenucas’ y el ‘Vuelve a la vida’.
En esta misma planta también se encuentra Nube Morocho, responsable de preparar el tradicional hornado, caracterizado por sus cascaritas crocantes y carne bien sazonada. Nube recuerda con especial cariño a sus clientes, muchos de ellos migrantes que, cuando regresan al país, no dejan de visitar su puesto.
Por su parte, Olga Montiel, conocida como ‘La Lojanita’, prepara diferentes platos y la tradicional ‘Chicha de Joda’. Se caracteriza por llevar un sombrero blanco que representa a su tierra natal, Cariamanga-Gonzanamá, en el sur del país, donde esta prenda forma parte de la identidad de sus habitantes.
En el patio de comidas también se encuentran los tradicionales secos de carne y pollo, encebollados, ceviches, bolones y desayunos. Precisamente, para muchos visitantes, uno de los principales atractivos del mercado es su gastronomía.

Una muestra de este reconocimiento se exhibe en una vitrina ubicada en el corazón de la segunda planta, donde reposan los diplomas y reconocimientos que ha recibido el centro de abastos a lo largo de los años.
Las celebraciones por el aniversario del mercado concluyeron ayer con broche de oro. Luego de la sesión solemne se desarrolló un espectáculo musical con la participación de la Banda 24 de Mayo y otras agrupaciones.
El mercado 3 de Noviembre cumplió ayer 68 años de servicio a la ciudadanía, dedicados a la comercialización de productos de primera necesidad.
Pasadas las 14:00 se desarrolló un programa especial por el aniversario, con la presencia de autoridades municipales.
Esta fue la primera sesión conmemorativa del mercado presidida por Marisol Peñaloza, en calidad de alcaldesa subrogante de Cuenca. (I)
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