Organizaciones sociales fijan fechas para movilizaciones

Grupos saldrán a las calles en los próximos días. Foto: API
Grupos saldrán a las calles en los próximos días. Foto: API

La Unión Nacional de Educadores (UNE) de Ecuador y otras organizaciones sociales anunciaron tres jornadas de movilización previstas para este miércoles 1, el miércoles 8 de abril y una marcha masiva el 1 de mayo.

La movilización surge como una respuesta directa de diversas organizaciones sociales en rechazo al Acuerdo Ministerial Nro. MDT-2026-059, que regula los turnos y horarios especiales de trabajo, entre otras causas.

Al menos seis sindicatos y organizaciones sociales se reunieron el sábado en Guayaquil, como parte de la Asamblea General del Frente Unitario de Trabajadores (FUT).

Los dirigentes exigieron la derogatoria del Acuerdo Ministerial de Flexibilización Laboral y la reforma al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad).

 “Enfrentamos un gobierno sometido al FMI, que busca censurar y debilitar a las organizaciones sociales. Está en riesgo el derecho de todos los sectores populares a organizarse y defender sus derechos”, dijo Andrés Quishpe, presidente de la UNE.

Además, expresaron su malestar por la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de adelantar las elecciones seccionales para el 29 de noviembre de 2026. También exigen la salida de Diana Atamaint del organismo.

En la cita participaron representantes de la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores (Cedocut), la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Sindicales Libres (Ceosl), la Unión General de Trabajadores del Ecuador (UGTE), la Federación Ecuatoriana de Trabajadores Municipales y Provinciales (Fetmyp), la UNE y otras organizaciones.

 El acuerdo ministerial en disputa

Las organizaciones sociales rechazan el Acuerdo Ministerial Nro. MDT-2026-059. Los convocantes sostienen que la medida del Gobierno se adopta en un contexto de alta precariedad y falta de seguridad para la ciudadanía.

El conflicto radica en la interpretación de la nueva normativa sobre la jornada laboral. Según el “Manifiesto por la Vida”, el acuerdo pretende imponer jornadas de hasta 12 horas diarias, eliminando en la práctica el pago de horas extras.

No obstante, el texto oficial establece que la jornada diaria no podrá superar las diez horas y que se mantendrá el límite de cuarenta horas semanales. Esta discrepancia entre el contenido del documento y la interpretación de los gremios es uno de los principales detonantes de la protesta. La movilización, según los dirigentes, también busca visibilizar el estancamiento de las remuneraciones en el sector público.

Los manifestantes exigen un alza salarial urgente para el magisterio y los servidores públicos, y argumentan que han enfrentado más de una década de sueldos congelados. Según los gremios, recuperar el poder adquisitivo es fundamental ante el aumento constante del costo de la vida.

El rechazo al Cootad

Entre el pliego de reclamos también consta el rechazo a la reforma del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización.

Los colectivos denuncian que se pretende recortar recursos destinados a programas sociales y a la educación municipal, lo que afectaría la prestación de servicios comunitarios básicos. Este recorte presupuestario es visto como una amenaza directa a la calidad de vida en las zonas más vulnerables.

El Municipio espera marchas pacíficas

Una vez que se conoció el anuncio de movilizaciones en las calles del Centro de Quito, el Municipio capitalino prevé reforzar la seguridad en los accesos al casco colonial.

Está previsto que hoy se realice una mesa técnica con la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) para conocer la ruta que tendrá la marcha del miércoles y coordinar el operativo de seguridad que se desplegará.

El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, espera coordinar con las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional el control en los puntos de concentración, especialmente en la plaza de Santo Domingo.

Esto se debe a que en la última protesta, realizada el 13 de marzo, se registraron desmanes y daños a bienes públicos. También se prevé desplegar controles en zonas como el parque El Ejido y El Arbolito, sitios habituales de concentración.

Además, habrá vigilancia en los exteriores de la Universidad Central. Durante la semana también están previstos eventos por la Semana Santa, por lo que se espera que las protestas no alteren la planificación inicial. (I)

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REDACCION EL MERCURIO