OPINIÓN| Escapándonos de la pandemia, de los pícaros, de trúhanes y de los seudo minusválidos, deseo introducirme en el mundo bucólico o por lo menos en la vieja huerta del patio grande en la Cuenca de antaño, en donde crecían árboles frutales y hortalizas, o el campo de quinta en donde se advertía la presencia …


