Vivimos en una sociedad que nos empuja constantemente a querer más: más dinero, más éxito, más reconocimiento. Nos han hecho creer que la felicidad está en lo que aún no tenemos, en lo que falta. Sin embargo, detenernos a valorar lo que ya poseemos es un acto de resistencia ante esa mentalidad de insatisfacción perpetua. …



