En estos tiempos de globalización, convertido el ser humano en números y estadísticas económicas, es difícil trazar una línea que separe lo bello de lo feo, lo necesario de lo superfluo, únicamente nuestros espíritus pueden comprender la belleza, vivir y crecer con ella. La belleza impregna nuestra alma y somos incapaces de describirla con palabras. …


