En las esquinas de todas las ciudades del Ecuador, podemos observar un espectáculo nada agradable como es la presencia semáforos humanos: vendedores, mendigos, minusválidos, enfermos, malabaristas, hombres, mujeres o niños buscan ganarse algunas monedas para subsistir, alimentarse, comprar medicinas o cubrir el costo de algún vicio. Los gobernantes de todos los países, deberían caminar por …


