¿Dónde quedó aquel Señor de zapatos rojos? ¿Dónde su sonrisa, sus bailes y sus expresiones bonachonas? ¡Qué tenaz y rápido proceso de trasmutación sufrió! “¡Que me escuchen bien! Los que están en la Casa de la Cultura”, lo dijo alto, fuerte y con total desfachatez en pleno doce de octubre. ¡Qué grave error! ¿No les …










