Cuando una lengua desaparece, no perdemos únicamente palabras. Se pierden también maneras de comprender la naturaleza, relacionarnos con el territorio, transmitir conocimientos y explicar el mundo. En un país intercultural como Ecuador, esta realidad debería invitarnos a pensar en lo que significa preservar nuestras lenguas ancestrales. Durante una investigación realizada en la comunidad kichwa de …











