Con colchas y ropa en mano, y con los artículos de valor, docenas de cuencanos anduvieron por las calles de Cuenca, pensando en cómo salir de la ciudad, a dónde ir. El motivo: tratar de sobrevivir a un terremoto que se avecinaba. Era la noche del tres de noviembre de 1985. En la tarde de …











