Por primera vez, la parroquia de la Merced abrió al público la habitación en donde el padre Julio Matovelle oraba, descansaba, meditaba y trabajaba mientras se desempeñaba como sacerdote, político y poeta en Cuenca. Aunque la celda, como se conoce el aposento de los religiosos, es un espacio pequeñito, esta alberga una serie de objetos …











