La destitución de la asambleísta Bella Jiménez, segunda vice presidenta de la asamblea, desde una perspectiva, es una mala noticia ya que las irregularidades cometidas por gestionar cargos públicos cobrando es repudiable en cualquier persona, ni se diga en quien fue elegida para formar parte del poder legislativo cuyos integrantes, se espera, que sean ciudadanos …




