Hemos llegado a finales de junio; tres meses en los que hemos respetado el confinamiento a rajatabla. La pandemia del COVID 19 nos mantiene de cara al piso, física y espiritualmente. Cada paciente, que es intubado y que debe permanecer sedado boca abajo para permitir que sus pulmones logren su función, nos aterra. Mientras tanto …


