Andamos dispersos, aturdidos e incluso hasta sin rumbo. Miramos, oímos, pero nos mantenemos impávidos frente a lo que bien sabemos que podría descontrolarse. Actividades informales que invaden el espacio público pero que demandan vida detrás de dichos escenarios; y está bien, todos y todas tenemos derecho a “ganarnos el pan con el sudor de la …










