OPINIÓN| Cada año, desde los primeros días de diciembre los caminos que van a Turi se llenan de romeriantes campesinos: familias enteras, jóvenes parejas con niños en brazos, abuelos, padres, hijos, nietos, compadres y vecinos que acuden de todas partes, sobre todo de la Provincia del Cañar, para rezar al Señor de Belén. El culto …


