La primera vez que probé un tamal ecuatoriano, la curiosidad me llevó a fijarme en cadadetalle: el maíz no nixtamalizado, la hoja de achira que lo envuelve, los toques de especias,huevo y carne desmenuzada. El ají, servido al lado, no dentro, como si el sabor final leperteneciera al comensal. Y así como la carne del …



